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jueves, 15 de diciembre de 2022

Hoy nos volvemos a ilusionar

 No soy una fanática del fútbol. Pero me encuentro con nervios y ansiedades impensados. Llantos de bronca y alegría que se alternan en un lapso de 90 minutos (o 120). Tengo moretones de caer de rodillas frente a la tele. La garganta me pica de gritar. Y se me va la vida en visualizar donde tiene que entrar la pelota en el arco en un penal, como si tuviera poderes psíquicos.

Y está en el aire.

El aire de darle una lección a los países más poderosos.

El aire del revanchismo maradoneano del que salió de Fiorito a plantarle la cara a los más grandes.

El aire de necesitar algo que festejar desesperadamente.

Luego de los años de pandemia, en medio de la incertidumbre de una guerra con consecuencias económicas a escala mundial, del malestar de millones en el mundo por sus condiciones de vida… Festejar es una necesidad no sólo de los argentinos. Y vemos las noticias de distintos festejos en varios países, que son reprimidos. Los festejos de un mundial que se juega en un país que no conocíamos hasta ahora… que gastó millones de dólares y vidas en armar estadios que se desarmarán o quedarán allí, sin uso. Acusado de violar los derechos humanos. Así de loco es todo. Y en esta locura general, todos nos volvemos locos.

¿Qué es lo que hace que millones sufran, lloren, festejen, griten y pasen más de 90 minutos al borde del infarto?

Los amantes del fútbol lo pueden explicar con sabiduría y debatir sobre el arte con que juega este equipo. Pero hay (habemos), otros millones que nos sentamos frente a la tele y lo que sentimos es galopar el corazón. Y nos indignamos con las faltas que se cobran aunque no sepamos que es un "faul".

Y yo creo que no es sólo la inmensa necesidad de ser felices. De darnos un pase momentáneo a otra realidad en la que somos victoriosos. Esos triunfos peleados y agónicos que se asemejan a nuestra vida diaria, y ver que jugando en equipo, a pura gambeta y poniendo garra, podes colgarte de la red del adversario. Esa necesidad de creer que el esfuerzo tiene mérito, y la pelea recompensa. No es sólo ganar y con eso ser felices. También necesitamos ver la lucha por la gloria. La reivindicación del potrero y las simpatías con los otros equipos más pobres, porque esto se siente más allá del futbol. Hoy se festeja más el pasar a cuartos de final que el último subcampeonato. Un subcampeonato que se recibió con enojo… porque los jugadores “no dejaron todo en la cancha”. Y en ese momento eran para nosotros los tipos que están forrados en guita y no sienten la camiseta como lo hacía el Diego, que hasta jugaba infiltrado.

Necesitamos eso, necesitamos creer. Necesitamos ver que aquellos que nos representan en este mundial juegan por y para nosotros. Pensando en nosotros. En darnos una alegría.

Ante tanto político y representante vendido y tan ajeno a lo que nos pasa… esperamos que esos 11 jugadores sufran por nosotros y nos den una alegría. Ante tanta miseria de horizontes, donde todo el tiempo nos bajan la vara de nuestras expectativas… queremos sentir que podemos aspirar a más. Que el esfuerzo no es en vano, aunque tengas un mundo en contra, nos llena de orgullo decirle: -Qué mirás bobo. Queremos ser irrespetuosos con quienes nos humillan, irreverentes con quienes se creen por arriba. Queremos creer que se puede inclinar la cancha con la ayuda de D10s, su Messias y nuestros cantos en las calles. Necesitamos saborear un poco la sensación de poder, empoderarnos en un juego ya que luego la vida nos aplasta.

Por eso algunos se montan en estos sentimientos para caernos bien, para simular que todos estamos en la misma, aunque tienen en sus manos darnos alegrías que no sean pasajeras, darnos una vida que valga. Igual, son más vivos que los que se asquean y nos dicen vulgares y le buscan la vuelta para sacarle mérito a las hazañas. Atacan a la “masa” que festeja. Se tapan la nariz ante nuestra alegría. No sea cosa que nos entusiasmemos.

El mundial va a pasar, ojalá nos deje una enorme alegría… pero va a pasar. Y vamos a volver a la cotidianeidad de estar todo el tiempo en off side. Llegando a fin de mes atajando penales luego de jugar durante 120 minutos con el referí en contra y ya sin aire. Buscando un Messi que desequilibre pero encontrando sólo tipos y tipas que nos meten gol en contra.

Tal vez debamos replantearnos la táctica de juego. Los que nos hunden en la miseria, defienden a los empresarios, al FMI y patalean cuando reclamamos pero a los poderosos les dan todo… esos… juegan para el equipo contrario. Debemos identificar más claramente a los rivales. Dejar de estar todos metidos en el arco defendiendo, y hacer equipo para pasar a la ofensiva. Ellos son tan poderosos como los dejemos ser. No vamos a tener ni D10s ni Messias, pero tendremos garra y corazón, porque se nos va la vida en este partido.

Mientras tanto, disfrutemos un poco más. Ahora que nos volvimos a ilusionar, quiero ganar la tercera, quiero ser campeón mundial…



https://www.laizquierdadiario.com/Hoy-nos-volvemos-a-ilusionar?utm_source=lid&utm_medium=wp&utm_campaign=article-social-actions

viernes, 13 de mayo de 2022

Por la unidad de trabajadorxs ocupadxs y desocupadxs. Una reivindicación de la política

 Hoy fue un día movidito en la fábrica. Esta semana votamos en asamblea movilizar junto a los movimientos sociales en la marcha federal que hoy llegó a Plaza de Mayo. Una delegación de compañeros nos juntamos temprano para viajar a capital. Mientras otra delegación de compañeros viajaron a La Plata a entrevistarse con diputados provinciales para comenzar a instalar nuevamente nuestra demanda de expropiación definitiva de la fábrica.


Mientras miles nos encolumnamos entre banderas y redoblantes preparándonos para una jornada de lucha, en los noticieros una periodista de C5N comentaba como algo malo “esta marcha tiene un alto contenido político”... ¿Y qué esperaban? Esas preguntas con doble sentido, para no decir lo que en verdad piensan.


¿Son organizaciones sociales o son partidos políticos?

En TN (entre otras barbaridades), otro periodista hace el mismo tipo de “pregunta”: “Veo banderas del Che Guevara, banderas rojas, del comunismo… ¿Son organizaciones sociales que ayudan a la gente que no tiene trabajo o son partidos políticos que quieren hacer esto en la Argentina? ¿Comunismo? lo que quieras…no sé…”


Estos mismos periodistas, no fruncen la nariz cuando pasean por sus estudios a los políticos patronales del lado de la grieta que les agrada, pero se retuercen en sus sillones cuando la política viene desde abajo.


Pero ojo, no se trata de prejuicio. Tienen muy claro su papel. A uno y otro lado de la grieta, se ladran como los perros cuando los separa un portón. Llevan a sus políticos preferidos y los festejan. Los viralizan. Debaten sin vergüenza las elecciones de 2023, pensando de acá a más de un año, mientras el 40% de la población no puede proyectar de acá a fin de mes. Y si hablan de la inflación y el hambre, es para hacer campaña política unos contra otros. Saben lo que hacen, son funcionales al poder, porque “Con tanto humo, el fuego no se ve. “


Asi que, fijate de que lado de la mecha te encontrás

Todo un Estado y su maquinaria (justicia, instituciones, fuerzas represivas, partidos políticos patronales), medios de comunicación etc… y cada vez les alcanza menos para generar algún tipo de apoyo. Entonces, para que no nos una el espanto, siembran odio, la idea de la lucha individual, intentan enfrentarnos y generan escepticismo.


Los políticos patronales son los representantes de los negocios empresariales. Gritan y se pelean para la tribuna. Quienes de verdad están detrás y tienen el poder, están muy unidos y ganando cada vez más. Claro que el que corta una calle hace política. Pero el que vota un acuerdo para pagar al FMI y hambrear al pueblo, también hace política. El punto es a quién beneficia cada política.


Las lecciones que no salen por TV

Frente a todo esto, somos miles los que seguimos en las calles. Seguimos levantando una voz disidente, distinta. Porque tenemos una tradición, que es la historia de nuestra clase, una historia de lucha de años enfrentando al poder económico y sus políticos.


Por esas lecciones, tenemos la tradición en nuestra fábrica (incluso antes de estar bajo gestión obrera), de salir a las calles. Llevamos casi 8 años sosteniendo la gestión obrera gracias a esta práctica, y sobre todo, a que tenemos marcado a fuego que nadie se salva solo. Por eso también nos movilizamos en apoyo a otros sectores.


Nosotros también venimos peleando el mango a la inflación. Buscando subsidios, reconvirtiendo la producción, con planes de eficiencia energética para que no nos hundan los aumentos tarifarios. Tratar de mantenernos a flote no nos impide ver la situación que vive gran parte de la población. Millones que tal vez no tienen trabajo, o tienen trabajos ultra precarios, o viven de changas. Hace semanas que en nuestras asambleas problematizamos esto. Debatimos sobre la situación política, nos pronunciamos y movilizamos contra el intento de demonizar la protesta de los movimientos sociales.


Zanon nos marcó el camino. Ellos formaron parte de la coordinadora del Alto Valle que agrupaba trabajadores ocupados y desocupados, y estuvieron siempre del lado de la comunidad. Cuando quisieron desalojarlos la patota del sindicato, los desocupados y la comunidad resistieron con ellos. Cuando en la fábrica crearon nuevos puestos de trabajo, se los ofrecieron a estos desocupados.


A donde está, que no se ve, la CGT

Los desocupados, los precarizados… No tienen una fábrica para realizar paros u otras medidas de fuerza. Cortar las calles es una herramienta de lucha absolutamente legítima. No tienen representación gremial. Organizarse y coordinarse es la única salida. Por esto es criminal que las centrales sindicales, no solo no llamen a un paro para poner un freno a esta escalada de ataque generalizado a las condiciones de vida. Sino también, que no abra sus puertas para los desocupados. Que no se ponga del lado del precarizado, del trabajador en negro. Y que solo defienden a un sector de trabajadores solo para conservar sus puestos para los negociados millonarios.


La marcha de hoy muestra la fuerza de la unidad. Y esa fuerza nos tiene que permitir mantener bien alta la frente y exigir a las centrales sindicales que tomen las demandas del conjunto de los trabajadores. Llamar a los trabajadores a sumarse. A pelear juntos. A decir sin vueltas que otra política es posible. Una política de los trabajadores y el pueblo pobre. Una política de los que no queremos debatir eternamente con los empresarios que generan la inflación del alimento de nuestros hijos. Queremos resolver el hambre. Una política que de verdad quiere cuidar el medio ambiente. una política que plantea que es urgente que todos tengamos trabajo. En condiciones y con sueldos que nos permitan vivir. Y que si para eso hay que repartir las horas de trabajo actuales, generar nuevos puestos de trabajo, y que ese costo salga de las ganancias empresariales… lo vamos a hacer. Trabajar 6 horas para trabajar todos. Porque no tenemos ningún compromiso con los capitalistas, solo con nuestro futuro como clase.


La pelea por la unidad entre trabajadores ocupados, desocupados, precarizados, jóvenes, mujeres… es una tarea de urgencia. Organizarnos. Movilizarnos. Debatir entre todos las distintas necesidades y adoptar un programa común, para dar respuesta de fondo a los problemas de las mayorías populares. Desde este medio venimos difundiendo distintas propuestas además del reparto de las horas de trabajo. Contamos con diputados del FIT para potenciar nuestras demandas y la movilización. La izquierda es parte de la organización de trabajadores desocupados, ocupados. En los estatales. En los estudiantes. La juventud. Las organizaciones de mujeres y disidencias. Los barrios. Hay que continuar andando y organizarnos. Como dijo Roxa Luxemburgo, Quien no se mueve, no siente sus cadenas.


Opinión. Por la unidad de trabajadorxs ocupadxs y desocupadxs. Una reivindicación de la política (laizquierdadiario.com)

lunes, 9 de mayo de 2022

Reflexión.Minicrónicas: los discursos, el sentido común y la política

 Esta semana se cruzaron los caminos. El cumpleaños de Eva Peron y el discurso de Cristina Kirchner elogiando el capitalismo. Venía pensando cuántos años habían pasado desde la aparición de Eva Peron y el discurso de Cristina. Cómo Cristina Kircher podía hacer tantas denuncias sobre la situación del país, como si ella no fuera parte del gobierno, y de la misma manera reivindicar el capitalismo como si no fuera el causante de la pobreza, con estas dos imágenes en mi cabeza me topé con una publicación en facebook, con las palabras del nieto de Perez Esquivel, que decía lo siguiente:


“Un niño sin madre y con padre ciego tenía que trabajar porque la plata no alcanzaba. Le escribió a Evita para que los ayude y a los pocos días recibió una pensión que le permitió estudiar. Años más tarde ese niño, mi abuelo, fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz.” ¿Y uno qué puede pensar? ¿Cómo podría parecernos mal? Pero hay mucho más….

Esta historia fué publicada como reivindicación de la política de asistencia social de Eva Peron, del peronismo. Pero muestra también un lado perverso. Y es que TODOS los niños deberían tener derecho a una educación pública de calidad. Seguramente el autor de la publicación estará de acuerdo con esto. Pero en lo que no estamos de acuerdo es en querer vender como ropa nueva un remiendo. Y así se van naturalizando los límites a nuestras aspiraciones.


Lo que se esconde

Si todos los niños y sus familias tuvieran sus necesidades básicas satisfechas. Hablo de trabajo, comida, ropa, salud, educación, techo. Pero también hablo de tiempo de ocio, de arte, de disfrute… ¿Cuántos premios nobel más habría? ¿Cuántos inventos, descubrimientos, avances en la ciencia, medicina o lo que fuera, con un fin social?. Si, con un fin social. Porque no sería necesario investigar “para salvarse” o esclavizar a alguna corporación que se queda con los frutos de las investigaciones para llenarse de plata. Entonces, las oportunidades generadas volverían a la sociedad multiplicadas en mejoras que permitirían, a la vez, generar más oportunidades.

Tal vez suene un poco simple, pero no más que pretender que la inclusión está en un subsidio o en la asistencia del Estado.

Vale decir que en este momento de desesperación y miseria que viven millones (si, millones) de familias, esto puede ser un paliativo muy necesario aunque insuficiente. ¿Y qué perspectiva nos dan? Ninguna, y encima se los ataca y se intenta instalar un sentido común contra los que reciben subsidios.


Cuando señalas con un dedo, los otros cuatro señalan hacia vos

Así dice un viejo dicho. Y es real. Porque los que intentan generar este sentido común “anti pobres”, esconden muchas cosas propias tras ese discurso de odio.

En un país que crece el 10% y tiene 40% de pobreza pero bajos índices de desocupación, significa que hay millones de trabajadores que son pobres. Que trabajan incluso más de 8 horas, y no cuentan con un salario que les permita llegar a fin de mes. Entonces, dentro de los subsidios que se dan… ¿Cuánto va para las empresas? Y si estos subsidios no existieran… ¿No deberían pagar más los empresarios o enfrentar rebeliones laborales?

Los subsidios con contraprestación laboral que dan muchos municipios… ¿No reemplazan mano de obra que debería estar registrada, en blanco y con salarios mejores?

Con el subsidio a los jubilados o las facilidades de compensación de años de aportes… ¿No se está subsidiando a las patronales que pagan en negro?

Los subsidios más grandes ¿No son los que se dan a las grandes empresas con exenciones de impuestos y créditos baratos, o leyes laborales flexibles?

¿No son las grandes empresas transnacionales las que venden a precios dolarizados con mano de obra barata y se llevan las ganancias al exterior en sus casas matrices?

Ah… pero quieren que creamos que nos va mal porque hay gente que cobra medio salario mínimo del Estado para cumplimentar sus bajísimos salarios y darle de comer a su familia.


La falsa conciencia

Tomémonos dos minutos para pensar… ¿A quién beneficia que creamos esto? ¿Son verdaderamente nuestras creencias? Según Marx, “Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época” (...) La clase que tiene a su disposición los medios para la producción material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la producción espiritual, (...) Los individuos que forman la clase dominante tienen también, entre otras cosas, la conciencia de ello y piensan a tono con ello; por eso, en cuanto dominan como clase y en cuanto determinan todo el ámbito de una época histórica, se comprende de suyo que lo hagan en toda su extensión, y, por tanto, entre otras cosas, también como pensadores, como productores de ideas, que regulan la producción y distribución de las ideas de su tiempo; y que sus ideas sean; por ello mismo, las ideas dominantes de la época.” [1]


A desnaturalizar…

El capitalismo es un sistema en que la producción cada vez requiere más participación de la sociedad (en la producción, la distribución, el consumo) y a la vez las ganancias son apropiadas cada vez por menos personas. Por eso se produce y se invierte en lo que esas pocas manos deciden según sus intereses. No importa lo que pase con el resto.

Pensemos al revés. Qué pasaría si organizamos la economía en función de las necesidades sociales. Si en ese mismo país que crece al 10%, ese crecimiento se volcara a salarios y no a aumentar las ganancias patronales y no a pagarle al FMI. Podríamos lograr que el salario de todos los trabajadores alcance para vivir bien sin tener que hacer horas extras. Trabajando 6 horas. Y creando nuevos puestos de trabajo para ocupar las horas que quedarían sin cubrir. El desarrollo de la tecnología lo permite. Hoy se puede producir más en menos tiempo. En palabras de Leon Trotsky “La técnica es la principal conquista de la humanidad. Aunque hasta el momento haya servido como instrumento de explotación, al mismo tiempo es la condición fundamental para la emancipación de los explotados. La máquina estrangula al esclavo asalariado, pero el esclavo sólo puede liberarse a través de la máquina.” [2]

Pensemos esto como una primera medida inmediata, de urgencia. Donde a raíz de esto, todos los trabajadores pudieran tener tiempo libre para pensar la sociedad. Para pensar que salida dar a la inflación, a las tarifas etc…


Espejitos de colores

Los peronistas en todas sus variantes y los más progresistas, dicen que es irrealizable. Que es utópico. Incluso dicen que el capitalismo es el mejor sistema (como dijo Cristina Kirchner). Es claro hasta acá, que el capitalismo es el mejor sistema… para los capitalistas. ¿Y que del 40% de los pobres? ¿Es acaso un simple problema de distribución como quieren hacernos creer? En los más de 200 años de existencia que tiene el capitalista, siempre fué igual. Y después tenemos a los más reaccionarios como Todos por el Cambio o Milei, que defienden la meritocracia. Las millones de familias que buscan la forma de llegar a fin de mes con salarios de miseria, están más que probados en sus méritos. Gente que hace horas extras, o tiene 2 trabajos, o salen del trabajo y hacen changas… hablame de esfuerzo y mérito… ¿Quiénes más que ellos? Pero no, no cuenta. El que es pobre es porque quiere.

Nos venden espejitos de colores. No hacen enfrentar entre hermanos. Buscar el culpable en el que está un poco más mal. En el pobre, en el desocupado, en el precarizado… para que no veamos a nuestros verdaderos enemigos:

Los grandes capitales detrás de cada gran empresa. Detrás de las empresas de servicios que se enriquecen con el agua y la luz. Detrás de las megamineras y empresas extractivistas que depredan el medio ambiente que es de todos. Ellos son los que mueven los hilos. Los que de verdad toman las decisiones.

“La casta política” son sus empleados. Hoy el enojo está dirigido a los políticos que vienen llevando adelante esta política. Y no olvidemos la enorme ayuda de las centrales sindicales que dejan pasar todo. O a lo sumo, pelean alguna paritaria para que no los barran las bases.


No todos los políticos son iguales

Para una sociedad distinta, se necesita una política distinta. Otro gran logro de los capitalistas es el descreimiento en la política, mezclando el odio a los políticos patronales con la política en general.

El capitalismo vive crisis tras crisis. Inevitables. Porque está agotado. Nada nuevo tiene para ofrecernos. Es un sistema que se alimenta de cada nueva crisis, hundiendo a más personas en la miseria. Causa hambrunas. Desastres naturales… Barbarie. Es un sistema que ya no se desarrolla, sólo se sobrevive. Pero no cae. Por los que lo defienden abiertamente, por los que lo defienden hablando de reformas o escondiendo sus verdaderos intereses… pero también por los que no lo defienden, pero tampoco lo combaten.

Hacer política es la única que nos queda si queremos salir de esta y que esta vez las mayorías populares sean beneficiadas.

Hacer política es debatir objetivos, juntarse, organizarse. Ganar las calles. Ganar sindicatos, centros de estudiantes, organizarse en los barrios. Coordinar acciones. Organizar la economía según las necesidades sociales. Enfrentar a los intereses capitalistas que se vean afectados. Conquistar un gobierno de trabajadores para dar vuelta todo.

Empecemos por apoyar la jornada de lucha convocada por la Unidad Piquetera del 10, 11 y 12 de mayo. ¡Por la unidad de los trabajadores!



[1] (Primer Capitulo de La Ideología Alemana) Feuerbach. Oposición entre las concepciones materialista e idealista. C. Marx & F. Engels


[2] Cultura y Socialismo. Problemas de la vida cotidiana. Ed. IPS. Leon Trotsky


Reflexión. Minicrónicas: los discursos, el sentido común y la política (laizquierdadiario.com)

lunes, 2 de mayo de 2022

Crónica.Un 1° de mayo distinto

 La previa

Mi 1 de mayo comenzó el sábado 30 al mediodía. Esa misma noche se realizaba una asamblea de trabajadores impulsada por el PTS en un espacio prestado por los trabajadores, en la fábrica recuperada Madygraf. Como parte de los anfitriones de la fábrica, me ofrecí a hacer los carteles de bienvenida junto con otra compañera. Ya con cada pincelada presentía que esto sería distinto... un 1ero de mayo dentro de la fábrica que desde hace 7 años gestionamos sin patrón. Quería de esta forma simbólica, recibir a cada uno que entrara.


A medida que se acercaba la hora de la asamblea, veía llegar caras conocidas y muchas otras que no conocía. Todos entraban con alegría al enorme galpón que estaba preparado con gran esmero. Los compañeros que organizaban el encuentro, habían pensado en todos los detalles. Todas las mesas dispuestas, la decoración, los compañeros de medios que colgaban las últimas fotos de la muestra, probaban el sonido y sacaban fotos. Porque los trabajadores también nos lo merecemos. Al pasar por entre las mesas buscando mi lugar, escuchaba las conversaciones sobre las distintas fábricas, escuelas, barrios... el aire estaba lleno de expectativa.


Eduardo, histórico dirigente desde antes que la patronal intentara cerrar la planta, abrió la asamblea. Enumerando todos los motivos por los cuales nos encontrábamos allí.



La conspiración

No era la primera vez que veía la fábrica llena de compañeros de tantos lugares distintos. Pero esta vez no era como las otras. Esta vez no estábamos allí por la expropiación de nuestra fábrica, o por los despidos en otra fábrica, o por coordinar una pelea contra los tarifazos o establecer alguna demanda concreta. No sólo. Estábamos por todo y por todxs...


Los grandes empresarios y los políticos patronales, se juntan a conspirar contra nosotros todo el tiempo. En lugares lujosos o a la vista de todos como se hizo esta semana en el LLao LLao. Esta vez nosotrxs también. Y en nuestro día. Y en nuestra fábrica. Que más que nunca era de todxs. Y ese era el calor que se sentía en ese inmenso galpón una noche fría. Y aunque no me gusta hablar en público... una tremenda emoción me carcomía el pecho.


Así que tomé el micrófono para agradecer a todos los que estaban allí, para decirles que esta fábrica era de todos. Que en un país donde millones de trabajadores son pobres y hay mil cosas por las que luchar... les queríamos decir que se puede. Que nosotros sabemos que, aunque cueste, vale la pena pelear. Que en estos años de historia de la clase obrera, tuvimos grandes derrotas pero también triunfos. Y qué conmemoramos en el 1 de mayo la lucha por las 8 horas de trabajo y tantos años después, hay compañeros que dejan la vida en la fábrica mientras otros no tienen trabajo, e igual no llegan a fin de mes. Que nos debíamos el reflexionar las cosas que nos pasan y en base a nuestras experiencias, debatir que hacer y organizarnos. Es que esa visión que tenía frente a mí me daba la certeza que en algún momento podríamos volver a juntarnos y decir que la victoria fué posible.


Limpiar paraísos ajenos

A medida que la vergüenza se disipaba, más compañeros hablaban. Confirmando que estamos en el camino correcto. Que estamos dando un primer paso al juntarnos. Nos mirábamos y escuchábamos sabiendo que, aunque no nos conocieramos, teníamos una historia, presente y un futuro en común. Cada experiencia y conclusión que nace individual y se hace colectiva nos fortalece. Así, una compañera contaba que ella estaba desocupada cuando empezó a organizarse. Y que no sabia cual podía ser su lugar de lucha. Al juntarse con compañeros de otras fábricas, con los compañeros de Guernica que pelean por vivienda, se dió cuenta que la clave es luchar todos juntos. Hoy trabaja "Limpiando paraísos ajenos" y continúa dando esta pelea.



Voces que quieren ser escuchadas

Un compañero desocupado habló sobre la demonización que se hace de las movilizaciones de desocupados o de los que reciben planes sociales. Que hay una pelea por trabajo que es ocultada intencionalmente. Y que hay que unirse "porque el esfuerzo que uno hace solo, no sirve de nada." Se organiza en la Asamblea Permanente porque hay compañeros que quieren ser escuchados, y aquí encontraron un lugar. Donde además de debatir y que salgan nuevas ideas, tienen compañeros que los escuchan. Y saludó los talleres de oficios que dan en Madygraf.


Los docentes comentaban no solo la terrible situación de la educación o sus salarios, sino también de las condiciones de vida de sus alumnos y sus familias, que ellos viven de primera mano. Una compañera docente decía, “que no hay que acostumbrarse a que otros hablen por nosotros. Tenemos que empezar a hacerlo nosotros. ¿Quiénes van a hacerlo por nosotros? ¿Milei va a hablar de lo que pasa en mi barrio o a mis alumnos que no vienen o vienen con hambre? ¿El Frente de Todos? Que nos quieren arreglar la vida con un bono. O que nos revientan el medio ambiente. Hay que perder el miedo porque es lo único que tenemos.”


La juventud: La precarización del trabajo, la precarización de la vida

Un joven comentó que antes a él no le interesaba la política. Su experiencia cercana con las "instituciones" lo había marcado... el asesinato de su amigo Franco por la policía. Y “comenzó a organizarse para luchar contra el sistema que antes no le importaba.“

Es que el descreimiento en los cambios y el futuro, es el mejor tributo a este sistema que la precarización de la juventud puede lograr. La ganancia en este caso, no es sólo económica. Y no sólo en el joven que no tiene trabajo y no ve futuro. También en los jóvenes que trabajan pero no pueden conseguir estabilidad. La precarización del trabajo es la precarización de la vida. Una joven contaba que se recibió de docente y no conseguía cargo. Se sumó también a la Asamblea Permanente, apoyando a otras luchas como las de EMA y LAN. “Porque aunque ya la están pasando demasiado mal, va a ser peor con el ajuste del FMI que no importa si se paga con nuestras condiciones de vida, la devaluación del trabajo..”. Finalmente consiguió trabajo con la modalidad de precarización docente de los ATR, y en la última negociación de su sindicato, extendieron la precarización 3 meses mas, sin salida de fondo. Avalando este fraude laboral.



¿La vida ? trabajando

Pero también los trabajadores ocupados se encuentran en una difícil situación. Distintos compañeros comentaron que aunque tengan un salario y condiciones de cierta estabilidad, deben hacer horas extras para poder mantener el nivel de vida. Hay fábricas donde se trabaja de lunes a lunes. Y muchas donde ni con extras se llega al salario por encima de la línea de pobreza. Algunos ya habían tenido experiencias de lucha. Habían enfrentado despidos y recordaban el apoyo recibido por otros trabajadores y jóvenes estudiantes. Y reafirmaron la necesidad de fortalecer esa unidad para prepararse. Porque los sindicatos dejan pasar todo y esto no da para más. “o trabajas menos horas y ves a tu familia pero no le das lo que necesita, o trabajas para darle lo que necesita y no la ves”.


Una batalla por la conciencia

Y así continuaban las reflexiones. Comenzó el cierre de la asamblea con las ideas más claras. Tenemos por delante grandes batallas, y tenemos grandes ideas. Tenemos que pelear contra el individualismo que nos quieren imponer. Contra la idea del mal menor o de que nada se puede cambiar. Jorge y Eduardo de Madygraf, comentaron su experiencia. De como, previo a la toma de la fábrica, también debieron dar esas batallas. La de la unidad de los trabajadores, no solo de otros gremios o desocupados, también dentro de la planta misma. Contra la discriminacion a los tercerizados, a los inmigrantes, en defensa de una compañera trans, contra persecuciones judiciales como la que se hizo a los petroleros de Las Heras. (La verdad que todo esto merece una nota aparte). Contra la resignación. Contra la naturalización de las injusticias. “Y estoy estamos acá. Y continuamos batallando y resistiendo. Dando a cada problema individual que tenemos, una solución social. Que distinto sería todo si un gobierno de los trabajadores pudiera organizar la economía en base a las necesidades sociales y no a las ganancias empresarias. Dando respuestas sociales a los grandes problemas de las mayorías.... Un sistema distinto. Y tenemos que organizarnos para eso…”


El locro sellando un compromiso de lucha

A medida que los aplausos se hacían más fuertes, se confundían con la bocina del clarck que venía desde el comedor y anunciaba la llegada de la comida.

Desde las uñas del clark se descargaron las enormes ollas humeantes, y el debate se continuó entre bocado y bocado. Con las bandas que tocaban y la gente que se paseaba intercambiando más opiniones.

Cuando ya no quedaba nada en los platos, los que aun podían moverse luego de su porción de locro, se sumaron a bailar junto a la banda que tocaba candombe... Yo los mire desde la mesa, junto a mis compañeros, mientras hacía la digestión de todo lo vivido y del locro más rico que comí.


Crónica. Un 1° de mayo distinto (laizquierdadiario.com)


martes, 22 de marzo de 2022

Autopercepción

 - Cualquier cosa te llamamos… 

Así terminaba mi segunda entrevista de trabajo del día. Como la primera. Como las otras cuatro de la semana. Camino por Florida perdida en mis pensamientos. Pero no pienso nada en especial. Mi cabeza está agotada. Una masa gris va y viene, me lleva, me empuja. Me dejo llevar. No tengo prisa ni lugar donde ir, como si el tiempo estuviera detenido sin futuro, en un presente de incertidumbre. Los pies me pesan, los arrastro sin darme cuenta. Cada paso sin dirección duele ¿De qué manera planificar algo de la vida que se supone debo vivir? ¿Una familia? ¿Una casa? ¿Una profesión? ¿Cómo? Si ni siquiera tengo plata para pagar las fotocopias de un cuatrimestre. Un chico en bici de delivery pasa a toda velocidad, me lleva puesta y me vuelve a la realidad. Me doy cuenta que tal vez el vacío que siento es hambre. Mejor como algo antes de subirme al colectivo de vuelta a casa. Salgo a la Avenida de Mayo. Meto las manos en el bolsillo, y sólo tengo la Sube. Por suerte me quedan unos pesos para pagar desde el celu. Me pido un pebete y un vaso de gaseosa en un bar y me siento a ver como pasa la vida. Las vidas que caminan frente a mis ojos. ¡Todo es tan sombrío! Es que incluso los que están trabajando están hurgando en sus bolsillos y contando las monedas. Entra un hombre mayor enojado y dice, como si hubiésemos estado esperando su comentario, que así no se puede vivir. Y es como si nos despertaramos de un sueño. El vacío del pecho me empieza a latir. La masa gris empieza a adquirir contornos, figuras… Empiezo a ver.  Nos vemos unos a otros. Por primera vez, pero como viejos conocidos. Algunos llevan los dientes apretados. Otros, el ceño fruncido. El que está sentado en la mesa de la entrada mira hacia nosotros y grita algo sobre el FMI. La mujer de la barra golpea el mostrador y la escuchamos decidir que va a tomar el control de su vida. De un momento a otro, todo el bar se llena de reclamos y broncas. El mozo mira de reojo que el patrón no esté cerca, y nos hace un gesto cómplice. Nos miramos, algo en nuestros ojos se incendia. Mii pecho se agita y tiembla el piso. Es como si la tierra latiera. Salimos del bar para averiguar que pasa. Nos juntamos con otros en la vereda y miramos por la avenida… La niebla gris se va disipando y los rayos del sol iluminan desde la espalda del congreso con una luz que quema los contornos de cientos, miles, de figuras avanzan. Las preceden los bombos culpables de hacer latir nuestros pies. Distinguimos más ojos prendidos fuego, pero también muchos puños en alto. Marchan hacia nosotros, con la seguridad de caminar hacia un futuro. Sus pies no se arrastran, golpean el pavimento con derecho, diciendo , - ¡Aca estamos!. Y cantan… ¡Y cómo cantan! Son gritos de guerra. Conmueven todo a su paso, nos mueven a nosotros que no podemos sacarles la vista de encima, con ojos que se sacuden la lagaña del letargo. A medida que se acercan, podemos leer: ¡A las calles por nuestro futuro! Las canciones nos cuentan que es la marcha del 24 de marzo, por el aniversario del golpe cívico militar que aplicó el neoliberalismo en nuestro país. Un plan económico del cual, los acuerdos con el FMI que vemos hoy, son una continuación. 

Y comienzo a recordar que ayer nomás, resistía en esa Plaza del Congreso, la represión por manifestarme contra la reforma previsional. Comenzamos a caminar hacia ellos. Hacia las pancartas con las fotos de los 30.000 cr@s detenidos desaparecidos. Aquellos cuya resistencia quisieron eliminar las grandes empresas, los bancos, y las potencias imperialistas como Estados Unidos. Los miles de trabajadores, jóvenes, estudiantes, que no querían resignarse. Que se organizaban en las fábricas, en las escuelas, los barrios. Y me doy cuenta que tengo un futuro, porque el presente es de lucha. Que debo rebelarme y gritar bien alto, porque somos parte de esa tradición, nos paramos desde los escalones de lucha que ellos dejaron, para seguir. Y en cada cuadra que hacemos, mas y mas compañeros y compañeras se suman. Sonriendo después de mucho tiempo. Porque nos dijeron que no valía la pena. Que había que resignarse. Que las cosas no se pueden cambiar. Que sigamos esperando. Que confiemos. Nos enfrentamos solos a nuestras miserias y nos olvidamos que somos miles. Que podemos ser millones. Que hay una alternativa que se está construyendo y está en las calles. Que hay ideas, un programa, una respuesta, y que depende de nosotros. Este llamado es para aquellos que no quieren resignarse, para que se sumen, para que se organicen, porque estamos viviendo sólo una batalla… la guerra está por venir. Que desde la izquierda tenemos propuestas. Una alternativa para que sea tomada por cada compañero en su trabajo, barrio, escuela, en las calles, que debemos construirla desde ahora. 


Las marchas del 24 de marzo, para los miles que nos movilizamos todos los años, tienen origen en nuestro pasado cercano de resistencia, se continúan en un presente de lucha que se actualiza todos los años, y se inspiran en el futuro que anhelamos.

Reivindicamos  la resistencia de toda una generación, a los planes económicos del capital financiero. Porque los motivos para luchar, se mantienen vigentes. Se preparan grandes luchas contra las consecuencias del nuevo pacto con el FMI, debemos ser miles en las calles desde hoy para demostrar que no estamos vencidos.



sábado, 19 de marzo de 2022

Las solidaridades

 El fenómeno de Santi Maratea y lo que expresa la solidaridad con Corrientes

 

Con intenso dolor e impotencia, seguimos las imágenes de los incendios que afectaron la provincia de Corrientes. Aunque estemos lejos, pudimos sentir que son nuestros hermanos los que sufren. Que también es nuestra tierra la arrasada. Y sentimos el dolor de los animales y de la vegetación perdida. Y como ante cada gran catástrofe, la solidaridad se hizo presente. Lo que fue muy impactante porque pudimos verla "en vivo y en directo via redes". 

Santi Maratea (un jóven "influencer"), se puso a la cabeza de organizar una colecta parida de la empatía ante tanto dolor, que se transformó en más de $ 155 millones de pesos. 

 

Ese "otro" hilo rojo, de una gran madeja

Creo que esto, también, es un mensaje sobre el descreimiento que hay en las instituciones políticas. ¿Cuántas veces escuchamos denuncias sobre las donaciones que en lugar de ser repartidas, aparecen en los galpones de algún municipio y son usadas para hacer campañas políticas? ¿Acaso alguna dependencia del Estado habría tenido el mismo éxito que Maratea? Seguramente, no.  Así lo expresaron los memes que estallaron por las redes, sobre cómo Santi hizo en un par de días lo que ningún gobierno nacional ni provincial pudo (ni quiso) hacer en años. Esta colecta permitió expresar la solidaridad de los millones que colaboraron y que exigían una intervención real... mientras que los que tenían responsabilidad política de actuar hacían oídos sordos. No es el objetivo de esta nota debatir sobre las responsabilidades políticas que llevaron a esta catástrofe, que quedaron abiertamente expuestas. Sino, reflexionar sobre qué significa esa solidaridad. Ese sentimiento que, a pesar que vivimos con la premisa del sálvese quien pueda, es capaz de unificarnos en el dolor con personas tan distantes y diferentes, con situaciones completamente ajenas a uno mismo. 

 

En este hilo rojo, algunos mostraron la hilacha

En el video en que se ve la entrega de los insumos comprados con la colecta, junto con los camiones de bomberos se entregan 10 camionetas Ford. (1) Compradas! ¡Como si la Ford no hubiera podido donar los móviles que se necesitaban! Cabe preguntarse... ¿Realmente no existían recursos para evitar esta catástrofe? ¿Habría sido menor la destrucción si hubiera existido el equipamiento necesario al empezar los primeros incendios? ¿No podía el gobierno decretar una emergencia y exigir la entrega de estos recursos? No, tuvo que hacerse con una colecta organizada por un joven a través de las redes sociales, por increíble que suene. 

Este es un pequeño hecho, que marca la enorme contradicción en que vivimos. Como pasó en la pandemia con la fabricación de respiradores y vacunas, o lo que pasa ahora con el campo y la suba de los precios de los alimentos. Mientras para la mayoría de la población está claro cuáles son las prioridades, hay una minoría que sólo piensa en sus ganancias y en el lucro con nuestras necesidades. Esto es posible porque, finalmente, más allá de los gobiernos de turno, la economía está manejada por las grandes empresas, los bancos, los fondos de inversión... 

Qué chocante es ver la solidaridad de las mayorías necesitadas, en comparación con la codicia de las minorías.

 

La "micro solidaridad"

En los sectores populares, la solidaridad y la empatía es una necesidad de vida cotidiana.  Cuando la provincia de Buenos Aires quedó bajo el agua. Junto a los docentes que forman la agrupación Marrón en la localidad de San Martín realizamos una colecta con los padres de las escuelas y trabajadores de la zona. Conseguimos una cantidad increíble de cosas, y nos fuimos en autos y camionetas hasta el barrio inundado... Llegamos y allí estaban los vecinos, sacando agua de sus casas, tirando muchas de sus pertenencias a la basura. Nos recibieron con los brazos abiertos y la necesidad y el dolor en las caras. Este acto no sólo significó una ayuda material para estas familias, sino también el abrazo, la mano extendida. Una contención que llega de unos desconocidos, pero con la calidez de quien entiende sus necesidades. 

 

El hilo rojísimo, de la solidaridad de clase

Como militante, tuve la oportunidad de aportar en muchas otras colectas y ayudas. Incluso, en huelgas y luchas de trabajadores, con los famosos "fondos de lucha". Trabajadores que sólo iban del trabajo a la casa y que de golpe se encontraban en la calle por despidos... y se aventuraban a todo tipo de nuevas experiencias para recuperar sus puestos de trabajo. Muchos así, pisaban por primera vez una universidad. Los estudiantes se destacan por ese apoyo, no sólo económico sino también poniendo el cuerpo contra desalojos, haciendo el aguante en acampes. Muchos porque además de estudiar, tienen que trabajar y se sienten hermanados. Otros porque tienen una sensibilidad que los mueve, sabiendo que nadie se salva solo. Y otros van más allá también, aportando sus conocimientos, sabiendo que es una herramienta de cambio poderosa si está al servicio de las necesidades populares.

 

La experiencia de Madygraf

Cuando la solidaridad no sólo repara, también construye cosas nuevas 

Cuando la patronal de Donnelley se fue, dejando a más de 400 familias en la calle, los trabajadores decidieron no resignarse. No quisieron abandonar su trabajo, el sustento de sus familias. Gracias a una gimnasia de lucha y organización de años, sabían que tenían la opción de tomar su destino en sus manos. Y así fue que volvieron a la fábrica y la pusieron a producir. La solidaridad llegaba de todos lados (hasta desde el exterior). 

Los trabajadores de Kraft y Pepsico tuvieron una presencia destacada en este proceso. Participando de los campeonatos de fútbol solidarios, de los bingos. Hasta que lxs trabajadorxs de Madygraf pudimos lograr cierta estabilidad económica, fueron momentos muy difíciles. Nuestras primeras navidades fueron duras. Pero pudimos tener cajas navideñas gracias a las donaciones que hicieron los trabajadores de la alimentación. Unos años después, cuando la planta de Pepsico cerró y los trabajadores fueron desalojados, fuimos nosotros quienes votamos en asamblea comprar cajas navideñas para ellos. 

Es una solidaridad que nace de una profunda empatía y comprensión de las necesidades del otro, que de alguna forma, son las propias. Podemos sentirlas como propias. Es solidaridad de clase. Que a su paso construye. 


Una gran verdad ocultada por la maquinaria del Estado

"La tarea fundamental, la más crucial y la más importante, es la eliminación de la miseria. Es necesario que el trabajo humano proporcione la mayor cantidad de productos posibles. Pan, botas, ropa, periódicos, todo lo que sea necesario debe ser producido en tal cantidad que nadie tema que no alcance. Debemos eliminar la escasez y, junto con ella, la codicia. Debemos ganar la prosperidad, el ocio y, junto con ellos, la alegría de vivir para todos." Estas palabras son de Leon Trotsky, de 1926. Casi 100 años después, estamos en mejores condiciones tecnológicas para producir suficiente como para que nadie tenga hambre, para que todos tengan una vivienda, una educación, salud, y que la convivencia con el medio ambiente no sea de destrucción y rapiña. Hace falta que la economía nacional sea organizada en base a las necesidades populares. No para las ganancias de las grandes empresas o para pagarle a organismos financieros como el FMI, que son una sangría de recursos. Somos los interesados en dar una salida de fondo, los que podemos cambiar esta situación, con un gobierno de trabajadores, de las mayorías para las mayorías. 

Porque la solidaridad y la empatía debemos organizarla en un nivel superior. No sólo para reparar... sino también, para construir lo nuevo. Desterrando la codicia y la miseria. Ese hilo rojo, que de a poco se va tensando.  

 

(1) https://radiomitre.cienradios.com/espectaculos/santi-maratea-estallo-de-furia-ante-la-imposibilidad-de-comprar-camionetas-0-km-no-entiendo-la-burocracia/

 (2) León Trotsky, Problemas de la vida cotidiana. Ediciones IPS, pag. 308

 


martes, 8 de julio de 2014

Un pasito mas...

En menos de una semana, entre humo, mates, lloviznas y frío, he escuchando muchos trabajadores hablar maravillas de nuestra juventud.
-          Como se la bancan los pibes. ¿Viste como bancaron el porton?
-          Vi muchos compañeros llorar y dudar que fuera posible triunfar, hasta que empezaron ustedes a salir de todos lados, y de golpe eran un monton ahí, bancando. Y nos levantaron la moral a todos…
-          Yo a veces no tengo ganas de levantarme… pero pienso en mis hijos y pienso en ustedes, si ustedes estan aca peleando por mí, por mis compañeros… ¿Cómo no voy a estar yo tambien?
(Y se “aprende” sobre lo que llamados “unidad obrero estudiantil”)
Y también escuché hablar de nuestros diputados. Compañeros que no pueden creer que un diputado venga al piquete. Que aporte al fondo de lucha. Que hable de ellos en los medios. No pueden creer que haya políticos asi. Que no usan su puesto para enriquecerse. Que se parecen mas a ellos que a los otros diputados que en el Congreso hacen sus negocios, llenando sus billeteras rosqueando contra los trabajadores, entregando el pais al imperialismo, apoyando la represión, defendiendo a los capitalistas… (a sus patrones)  
(Y se “aprende” sobre que la política es de clase, las instituciones son de clase, las leyes son de clase, el ministerio… los jueces… Pero que también hay una política para la clase obrera… Y se reconocen como clase)
Y también escuché hablar de nuestros abogados, de nuestros compañeros del CeProDH. (pego aquí lo que escribí en una foto de Vicky y Charly que posteó otra gran camarada abogada que lleva nuestras banderas en Neuquen, Ivana):
“Dos pequeñas muestras de que nuestra causa es grande. Y no solo es el orgullo de saber que compartimos la misma causa. Sino también, estar estos días en los piquetes junto a los trabajadores de lear, y escuchar a los trabajadores hablar con mucho respeto y admiración de nuestros compañeros abogados. No solo porque son buenos profesionales, sino destacando que se ponen al frente y se la bancan. Como en un segundo cristalizó esta imagen...”
Y también escuché hablar de nuestros compañeros trabajadores, de nuestros delegados obreros. Que son los que aportan desde sus propias luchas (ganadas o perdidas). Que son los que van y también aprenden y se preparan. Que son los que hablan el mismo idioma, que tienen los mismos alcahuetes en las fabricas, los mismos burocratas, los mismos enemigos, las mismas formas de robarle tiempo a la patronal, de organizarse clandestinamente, de apretar los dientes con rabia cuando tienen que hablar en voz baja, de hablar de los mismos problemas y soluciones cuando pueden hacerlo en voz alta. Las mismas “roturas” en sus cuerpos. El mismo odio de clase. Y se aprende de la unidad, de la solidaridad de la lucha como único camino.
Pero hay algo en lo que no reparan. Hay algo de lo que no hablan.
Y es que esta fuerza que destacan y saludan. Que esta convicción que nos mueve y los conmueve. La tenemos porque confiamos en ellos, en la clase obrera. Y que cada vez que un trabajador se levanta, se revela… nos reafirma que nuestra apuesta es correcta. Nos entusiasma vernos un poco más cerca de nuestro objetivo. Que nosotros también aprendemos. Escucharlos sacar conclusiones, aprendiendo sobre enemigos y aliados. Viendo la solidaridad de clase, y descubriendo que otras formas de relaciones humanas son posibles, jugándose cada uno por el otro… ¿como no ponernos de pie, si al mirar de reojo, podemos ver junto a nosotros nuevos y nuevas trabajadores y trabajadoras que se ponen de pie y caminamos juntos? Cada paso que damos, tiene la fuerza de estos trabajadores. Por eso son potentes. Por eso temen, por eso no quieren que caminemos ni que nos vean caminar. Por eso no nos quieren en la Pana.
Los músculos se están tensando. Y cada cosa que hacen para ponernos nuevamente de rodillas, mas nos tensiona, mas de pie nos pone.
Cada paso es un nuevo escalón.
Estamos tomando envión y seguiremos avanzando, retrocediendo, aprendiendo y pegando saltos…

 hasta tomar el cielo por asalto.

 

miércoles, 9 de febrero de 2011

El dificil arte de ser joven, pobre, laburante...

San Martin. Llega la tarde y decenas de jóvenes, en sus bicicletas, a pie, en grupos, en familia… toman el camino “a la quema”. Como cada día, tienen una hora y media para buscar comida en el Ceamse. Una tarea especial para jóvenes y niños. Dicen, se sabe, que es la cana la que decide si entras o no entras. Y se dice y se sabe, que muchos quedaron allí, entre la basura, enterrados con un tiro de La Bonaerense. La tarde del 03/02, la matanza fue a pleno sol y delante de todo el barrio. Dos pibitos asesinados por la espalda. Uno internado grave. La Bonaerense tiró con plomo y luego tiró carne podrida: que estaban armados, que eran una banda peligrosa de narcos, que estaban saqueando…

San Miguel. Llega la noche y decenas de jóvenes inundan las calles de los boliches. Dicen y se sabe, que no todo es joda. Que hay que cuidarse de la cana, de los patovas de los boliches… y ahora también de la gendarmería. Son comunes los aprietes y apuradas, los “paseos” en los móviles… en la madrugada del domingo 30 de enero, cuatro jóvenes trabajadores fueron sacados por los patovicas del boliche (Club Zone) en san Miguel. Luego fueron secuestrados, por la Gendarmería en una camioneta y mientras eran golpeados los obligaron a cantar el himno, a bajarse los pantalones, amenazándolos con violarlos, y finalmente fueron robados y amenazados para que no denuncien nada.

EL PELIGRO DE SER JOVEN – DESOCUPADO – TRABAJADOR -

Apenas pasaron 4 meses de aquel día en que CFK hacía un llamado a ponerse de pié “a la maravillosa juventud” conmovida luego de la muerte de NK. Se venía un país para la juventud y de la juventud, “para profundizar el modelo”.

Apenas pasaron 5 meses desde el asesinato de MF, y luego vinieron los asesinatos de los QOM en Formosa (responsable: Insfran aliado K), los de soldati (responsables La Federal y La Metropolitana)…

Y el modelo se profundiza cada vez más…

Hay 3093 asesinados por las fuerzas de represión del estado confirmados desde 1983 a 2010. De ellas, 1.633, bajo la administración del gobierno de los Kirchner

Se suman los procesados por protestas y causas políticas, avanzando la “represión judicial”. Los compañeros de Kraft tienen causas penales por cortar en repudio al asesinato de Mariano Ferreyra. Compañeros de Pepsico también. Los cros de la UBA pasan de contravención a causa penal por corte de calles en apoyo a Kraft. Martino sigue preso.¿Y es necesario recordar que La Bonaerense esta sospechada de ser parte en el secuestro y desaparición de Julio Lopez? ¿O es que como el gobierno lo oculta no avanzan en exonerar de la policía a los 9000 agentes que cumplieron tareas durante la dictadura y seguro saben algo de Lopez? )¿y de Luciano Arruga?

La creación del ministerio de Seguridad a cargo de la ministra Garré “para controlar a la policia” y “democratizarla”, como primer medida envía 6000 gendarmes a “custodiar” el conurbano.

El gobierno toma cada vez mas la agenda de la derecha.¡¡Si hasta acuerdan en bajar la edad de imputabilidad!! Y luego del revuelo entre Timerman y macri por la participación de La Metropolitana en la “nueva escuela de las Americas”, resulta que la federal de La Garré tambien fue.

¿Qué busca el gobierno con este giro a la derecha?

CFK viene intentando poner en pie un pacto social que le permita llegar a las elecciones en un acuerdo con los empresarios y los sindicatos. Los empresarios que vienen ganando como nunca, exigen a cambio el apoyo “buen clima de negocios”. No quieren conflictos, ni luchas por salario, ni pases a planta… CFK les promete “orden en las calles” y llama a la CGT y los sindicatos a “disciplinarse”. Así Madanes, dueño de Fate, empresario aliado K de primera hora, posible candidato a la cúpula de la UIA, recibe como premio (además de los millones de facturación) que la justicia le acepte el desafuero del delegado Victor Ottoboni, a quien quieten echar por pelear por sus compañeros,

Todos los centroizquierdistas K con HV a la cabeza le hacen de comparsa a este acuerdo antiobrero, pero no debe ser muy cómodo que, ante el assesinato de los jóvenes de Suarez, tengan que lanzar una campaña contra Scioli y la bonaerense, intentando despegar al GOb Nacional de la política represiva, cuando Scioli acompaña el proyecto K desde que fue parido junto a Cobos y muchos otros impresentables.

Lo que temen es que “el orden” que permite que tanto el campo como los empresarios se estén llenando de guita, aun en un clima internacional enrarecido por la crisis económica, por las revoluciones en oriente medio.. sea cuestionado desde abajo, exigiendo con la acción directa reivindicaciones estructurales como en el Roca el pase a planta, por trabajo genuino para todos. Como en Soldati por la tierra, desnudando el problema de la vivienda. Los Qom en Formosa, denunciando la depredación de los sojeros avalados por los K. Masacres como las de Suarez que muestran el problema del hambre, y otros asesinatos “invisibles” como los niños muertos de desnutrición en salta.

No es posible, frente a los intentos y discursos de la centro izquierda, democratizar, ni civilizar ni humanizar ni nada por el estilo a las fuerzas represivas. Ellas son el ultimo garante de los empresarios y sus representantes políticos (asi sea el gobierno o la oposición) de poner freno a estas fuerzas que surjan de abajo y no puedan ser contenidas ni por sus sindicatos afines, ni punteros y ya no alcance con las causas y persecuciones judiciales.

Por una amplia campaña por las libertades democráticas, contra las persecuciones…

La única forma de responder a la avanzada represiva y judicial es la con la unidad desde abajo que tanto temen. Así como con la unidad de los trabajadores y estudiantes triunfamos en Kraft. Como con la unidad de los efectivos y mercerizados con el apoyo de las organizaciones sociales y políticas triunfamos en el Roca. Desarrollando la solidaridad de clase como hicimos junto a los trabajadores clasistas del encuentro de Constitución marchando en apoyo a Soldati contra la represión y por la exigencia de vivienda. La unidad entre los trabajadores y el pueblo pobre, para que los capitalistas ya no tengan nada que proteger, para que los milicos genocidas, los represores, los jueces… ya no tengan que existir.

sábado, 11 de diciembre de 2010

MIERDA


Todas las lágrimas tienen gusto a sal, vengan del color de ojos que vengan. Niños con caras de grandes. Caras que apenas se dan permiso unos minutos para el dolor, para confundirse con caras de impotencia, indignación… familias sin techo, viudas con caras de nenas,,, Pero no toda la sangre corre igual, y nuestra bandera roja vuelve a teñirse.
No puedo ni escribir de la indignación. No me dan ganas ni de analizar la hija putez de las declaraciones xenófobas del facho de Macri. Menos que menos, la cara de hipócrita y el acto hipocrita y el montaje hipócrita de la cadena nacional de cristina Kirchner “festejando el dia de los derechos humanos”, regado de sangre de tantos muertos… Mariano, los tobas, los de Soldati… y en la máxima expresión de la caradurez, anuncia la separación del ministerio de seguridad, rejerarquizandolo…
Como si esto fuera poco, los fachos se autoconvocan por Internet para ir a Soldati “con armas” contra los “cholos”.
El estomago se me cierra, y los puños me duelen de apretarlos. No puedo sacar de mi mente la cara de los pibes bajo las lonas en el parque. Sus caritas de no comprender porque su historia y su vida… No puedo ni imaginar como le dolerán los puños a sus padres… bajo lluvia de agua y balas por unos míseros metros de tierra de mierda para intentar acercar a sus hijos a algo un poco digno en su vida. Un grito profundo en mi pecho golpea por salir, pero solo podra resonar cuando toda esta mierda se transforme en odio en los oprimidos y excluidos y pueda sumarse al tronar de la ira de clase que se cobre una a una cada una de las vidas de los compañeros, una a una la historia robada a cada uno de los explotados, una a una cada lagrima de opresión derramada por cada uno de los desposeídos del mundo. Vamos a destruir esta sociedad. Vamos a hacer mierda el poder de los capitalistas. Vamos a terminar con ellos. Solo una nueva sociedad, basada en el interés común y el desarrollo de la humanidad y no de las miserias de anhelos de ganancias de unos pocos asesinos, merece ser vivida.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Muertes y vidas

Existen hechos que generan tanto odio que me intiman a la acción, dejando para otro momento las letras. Así fueron estos últimos días, este ultimo poco mas de un mes, donde las cosas cambiaron y cambian día a día sin descanso.
El 20/10 estaba trabajando. Recibí unos mensajes, preguntas, dudas, urgencias… prendí la radio, entré a Internet, al mail buscando respuestas. –Parece que mataron a un compañero del PO. No terminaba de caer. Debía ser un error. Los titulares de los portales de noticias lo confirmaban. “Enfrentamiento entre sindicalistas deja como saldo un muerto y varios heridos”. Rápidamente entendí que la burocracia se había llevado un compañero. Que no existía enfrentamiento entre sindicalistas. Era tan insostenible esta versión que al poco tiempo ya salía a la luz una cierta aproximación a la verdad, una patota del sindicato de la Unión Ferroviaria había atacado a un grupo de trabajadores y militantes que intentaban cortar las vías.
Los días que siguieron fueron de intensa acción, para dejar en claro las verdaderas responsabilidades políticas detrás de este crimen. La relación del gobierno con los sindicatos. La política habitual de las patotas sindicales contra los trabajadores. Movilizarse, organizarse, intentar lograr la participación de la mayor cantidad de compañeros para mostrar que hasta lograr el juicio y castigo de los responsables políticos e intelectuales no pararíamos. Mariano es un muerto cercano. Aunque no lo conocí, en las fotos del compañero puedo ver la mirada que conozco de tantos otros compañeros. De esos compañeros que nos saludamos con lagañas en los ojos en las madrugadas de cortes de calles, rutas, de guardias en las puertas de las fábricas, las de los mates en las madrugadas frías, las de tensión cara a cara con la gendarmería. Las de aquellos que resistimos la montada en la puerta de Kraft. De los que llenamos nuestras retinas con las imágenes de la represión en el Casino, en Mafissa, en Dana. La mirada llena de realidad, de la realidad escondida por este gobierno de discurso progre y política pro-patronal. Claro que Mariano no es el único muerto por luchar. También estan Kosteki, Santillan, Fuentealba, por nombrar los mas conocidos, pero hay mas. Victor Choque en Tierra del Fuego, Teresa Rodriguez en CutralCo, Ojeda y Escobar en Corrientes, Alejandro Gomez, Orlando Justiniano, Anibal Veron, Carlos Santillan y Oscar Barrios en Salta, los 30 compañeros en el 2001, Javier Barrionuevo, Kosteki y Santillan, Cristian Ibañez y Marcelo Cuellar, Juan Carlos Eroza, ajero de Mendoza, Silvia Suppo en Rosario, Nicolas Carrasco y Sergio Cardenas en Bariloche… Y Julio Lopez que sigue desaparecido…
Pero Mariano fue asesinado mientras apoyaba la larga lucha que venían protagonizando los compañeros tercerizados del Roca. Fue asesinado por esta causa que nos lleva día a día a intentar sentar jalones en el camino de acabar con esta sociedad de explotación. De derrumbar este sistema decadente que, como ya había dicho Marx, no puede mantener ni a sus propios esclavos y merece perecer.
A la semana del asesinato de Mariano, muere Nestor Kirchner. 19 días después del asesinato de Marino, muere el genocida Massera. Poco mas de un mes después del asesinato de Mariano, asesinan a Roberto López de la comunidad toba de Formosa, gobernada por Insfran (un gran aliado del gobierno K).
Este es el sistema en el que los que luchan mueren asesinados en las calles… y los genocidas de muerte natural en sus casas.
Es el sistema en que los que son asesinados luchando no tienen tiempo de grandes velorios y ceremonias porque cada uno de nuestros muertos en las calles nos llama a ser muchos mas en la calle. Para lograr justicia. Para que no tapen su muerte. Mientras que los políticos patronales mueren y son glorificados, dedicando horas y horas de televisión recordando todo lo que hicieron y readecuando su figura para que entren por la puerta grande a los manuales de historia.
Es este sistema en que aumentan año a año la cantidad de jóvenes asesinados por gatillo fácil y mientras, discuten destinar a la gendarmería a la “seguridad” interior y el gobernador Scioli (K) decide mandar bonaereses a entrenarse a Israel.
En el paroxismo de la ironía y caradurez, desde el gobierno quieren que miles de jóvenes militen para este sistema, que se sostiene a sangre y fuego. Que militen para apoyar un “modelo” lleno de podredumbre, pobreza y miseria.
Entonces me viene a la cabeza la frase: “Morir de pie antes que vivir de rodillas”, y que no es esa la única salida. Como dice la tapa del boletín que sacaron los compañeros de Kraft: Vivir de pié. Esa juventud necesitamos. Ser miles que luchemos por vivir de pie, y ponernos de pie para acabar con este sistema.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Flores de Septiembre

Sus voces suenan entre mezcladas, pero con una claridad que asombra. Unas con pañuelos enroscados en las cabezas, despeinadas de los días y noches de ajetreo entre tomas y reuniones. Otros con megáfonos enormes que a penas sostienen, con las caras manchadas en pintura negra de noches y días entre carteles y stencils. Por momentos me pierdo mirando esos ojos vivos, que miran, impertinentes, a los ojos de los periodistas que los atacan. Ojos entre nerviosos y llenos de adrenalina, prendidos fuego, un fuego con el que parecieran querer incendiar el mundo que van mirando, que miran con mirada inquisidora, cuestionadora… ese mundo que no les gusta. Algunos ojos se abrieron ante los techos de las escuelas, el frío del invierno, el hacinamiento de las aulas. Y hay otros ojos. Los ojos que recorrieron las aulas y salieron por las ventanas. Que con voz temblorosa ponen en palabras las contradicciones de la vida, y comienzan a caminar un rumbo a contra mano de las directivas escritas con tiza vieja en los pizarrones. Que bueno mirarlos a los ojos y contagiarse vida. Ver que con sus cuerpos flaquitos y aún en medio de estirones, intentan levantar la loza de cemento con que hace años taparon e intentan tapar las flores. Las flores de primavera. Las flores de septiembre. Las flores que al salir de sus tumbas llenan de nuevo aroma el aire para recordarnos, y esta vez en las calles, que los lápices siguen escribiendo.

miércoles, 24 de marzo de 2010

24 de marzo de 2010

Este 24 de marzo será distinto. Hoy al fin podemos ir mas allá del recuerdo, de la pelea por que se mantenga la memoria, porque eso lleve al castigo de TODOS los culpables (milicos y cómplices civiles) … vamos mas allá del homenaje, de la reivindicació n.

Hoy retomamos realmente sus banderas… las de los 30000 desaparecidos, las de aquellos que volvieron del horror para seguir luchando, las de aquellos que murieron con los ojos llenos de vida porque estaban mirando al futuro.

Quisieron arrancarnos la idea de cambio, la convicción en la construcción de un futuro distinto. Miles de trabajadores que habían comenzado a tomar su destino en sus manos. Miles de estudiantes y jóvenes que abrazaron con pasión esa idea. Miles de profesionales, de militantes, de madres padres e hijos que comenzaron a escribir las paginas de una nueva historia. Y a pesar de la barbarie, del genocidio hoy podemos gritar bien fuerte ¡No pudieron!. Hoy seremos miles en la Plaza que retomamos esa historia y continuamos escribiéndola. Hoy marchamos con los trabajadores de Kraft, de Zanon, de Subte, de Pepsico, y muchos más… que comenzaron a organizarse y a mostrar que se puede. Hoy marchamos con los estudiantes y jóvenes que vieron en esas luchas su propia lucha. Hoy, 34 años después, se juntaran en la Plaza el recuerdo y la memoria, la presencia de aquellos que ya no están con los que comenzamos a ponernos de pie.

Este 24 de marzo es distinto…. Ellos ya lo saben y nos temen. Hoy sí que los 30000 estarán en la plaza con nosotros, codo a codo, porque estamos llenando de realidad la memoria. Porque la memoria esta construyendo en el presente, porque en este presente ya esta el futuro… PORQUE EL FUTURO ES NUESTRO y ya empezó un nuevo capitulo de la Historia , de nuestra Historia.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Escenario de crisis

Escenografías gigantes del teatro del mundo se han caído. Los actores en escena se han quedado perplejos. El estruendo ha sido feroz. Algunos reaccionaron más rápidamente, exigiendo a los que aun miran desconcertados que levanten sobre sus espaldas los escombros, para rearmar nuevas escenografías, parodias de las anteriores. Como rompecabezas viejos, abandonados, faltan piezas, hay piezas rotas, piezas mezcladas que no encajan. Algunas más o menos se irguieron nuevamente, y las tapizaron con billetes arrancados al público para tapar las imperfecciones. Pero todavía no terminaron de emparcharlas que algunas comienzan a desmoronarse nuevamente.
Las nubes grises de polvo se levantan desde el estrépito y dejan las escenas en penumbras. Se pueden ver algunos ojos de terror, inyectados en sangre de codicia. Se muerden los labios pensando nuevos engaños mientras gritan y vociferan, buscan impostar una autoridad que se les resbala por las escamas de la piel. Pero deben mostrar firmeza. Deben mostrar una situación controlada para que todo siga igual. Para que los hombres de detrás de escena, para quienes hacen funcionar el teatro, el público que paga el espectáculo, los actores de reparto y los extras sin los cuales la obra no existe, no comiencen a sentirse inquietos, no intenten caminar ni moverse. No noten las cadenas que los atan, pero sobre todo, no observen que también son de utilería y pueden arrancarlas.
Llegan gritos de distintos lugares, y los directores de los teatros se estremecen. En algunos lugares han comenzado a volar butacas. En otros se han quemado los telones. Las escenografías tiemblan por los pasos redoblados que se corren en el escenario. Ojos, ojos de terror entre las penumbras. Miran a aquellos hombres con desprecio y miedo profundo. ¿Cómo se atreven? Simples extras confinados a un papel secundario. ¿Pero que se creen? Se preguntan, con voz temblorosa e indignada los hombres de traje entre si, los actores de primera línea, los protagonistas hasta el día en que se escucharon crujir algunas de las cadenas.
Algunos hombres que sólo usaron durante años sus manos para pulir los escenarios, para clavar los decorados, para sostener las luces… están comenzando a reconocer el escenario, a aprender nuevos libretos y a ensayar nuevos actos.
Mientras, los hombres de traje también ensayan nuevas obras, con los ojos de terror siguiendo cada movimiento de la multitud
Los protagonistas comienzan a presentarse en escena
La tensión se acrecienta poco a poco
Llegó la hora de desenterrar libretos que nos han dicho son obsoletos y viejos
Es la oportunidad de trocar los llantos por las risas
Es la oportunidad de recuperar nuestras risas de quienes nos las robaron
Llegó la hora de repasar nuestros guiones y comenzar a preparar la nueva historia

viernes, 29 de enero de 2010

Juventud gris, futuro negro

Va con el paso cansado,
en la cara en vez de sonrisa, una mueca
muerde entre dientes un cuchillo
Y con la lengua envenena

Los perros lo andan buscando
Para pedirle algunos “mandados”,
Los perros le habían ladrado
Porque él se había negado

Su historia lo ha golpeado,
fue dura la calle en su vida,
es el gris de los adoquines
lo que lleva en sus ojos cuando mira

Los perros lo andan rondando
Algunos favores querían
El tranzaba hasta con la parca
Pero no con la policía

Siempre andaba metido en líos
Pero sabia lo que no quería
De muchos había escapado
Pero no de todos se escurría

Así caminaba una noche
En la boca la vela encendida
Se tiraron sobre el 3 perros
Vestidos de policías

Golpearon su cuerpo todo
Y dejaron su cara hundida
Nunca cambió la mueca
Y desapareció en la comisaría

Otros lobos aúllan el barrio
Huelen la carne podrida
Los perros se andan cuidando
Han despertado a la jauría

lunes, 25 de enero de 2010

Tumbas de escombros, y mas tumbas


Por HAITI

No recuerda que pasó. A penas si recuerda los últimos minutos. Pero difusos, sin entender demasiado. Mientras, sin que ella se de cuenta siquiera, una mano la jala desde el polvo y la oscuridad. Se sienten ecos de risas y aplausos, pero le resultan muy lejanos.

Intenta hacer memoria para entender que pasó, pero hay un momento en que su recuento se detiene, se ahoga, se pierde en el tiempo. Sabía que recostó su cabeza en el duro colchón. Era tarde en la noche. Esperaba un sueño profundo que le permitiera viajar más allá de su tierra. Le gustaba imaginarse un mundo distinto donde vivir.
-Vivir… ¡Sería tan bueno vivir!
Repetía como letanía al cerrar los ojos y así mitigaba el dolor del pesado trabajo en sus pequeños brazos y delgadas piernas. El trabajo la agotaba, pero sabía que eran rachas, que luego podían pasar meses enteros sin conseguir nada que hacer, así que había que aprovecharlas.
Aunque es una niña, tiene sólo 12 años, en su tierra ya es vieja. Su tierra se consume a la gente, se consume lo humano de las personas. Es una tierra llena de peligros. Una vez había estado al borde de caer en una trampa, en una mentira de espejos de colores. Su madre la había rescatado a tiempo de ese pozo del que pocas regresan. Un hombre la había cruzado en la calle y le había ofrecido viajar, le hizo cientos de promesas. Le dijo que conocía un lugar fuera de su tierra en que le podrían dar empleo y ella podría mandar plata a su familia. La madre había escuchado a otras madres llorar amargamente la pérdida de sus hijas en las redes de la trata y estaba sobre alerta. Al escuchar a su hija temió por su vida y no dejó que saliera de su casa. Esto duró poco tiempo. El padre quedó nuevamente sin trabajo y el arroz ya no dibujaba un gramo de carne sobre los huesos de ella y sus hermanos. Entonces salió nuevamente a las calles, pero con la advertencia de su madre resonando ante cada paso. Ella, a su edad, aun no entendía demasiado, pero había visto a su madre desvelarse, degradarse, pelear en la calle por una bolsa de alimento para ellos y suponía que, entonces, la advertencia era correcta. Pero toda advertencia no era suficiente en esa tierra, y todo recaudo era escaso. Finalmente terminó entendiendo los peligros de los que le hablaba su madre en los brazos de un marine norteamericano, que se había ofrecido a acercarla hasta la casa. Entre llantos, e inmersa en una profunda vergüenza, supo que la vida podía ser aun mas dura de lo que creía. Ese día perdió su niñez, la rabia había terminado de echar raíces es su pecho en ese instante, y junto a ello había perdido el respeto a la muerte.
Recordaba estos detalles mientras sus ojos se contraían de dolor y continuaba intentando reconstruirse en la prisión que se encontraba.
Volvió un rato en sí, sacudiendo su cabeza para acomodar esas verdades, su panza le dolía, porque recordó que esa noche, antes de acostarse, no cenó. Como tampoco había almorzado. El hambre le pasaba factura.
Recordó que mientras dormía sintió que la tierra se estremecía pero, al abrir los ojos, solo había oscuridad. No podía distinguir si seguía despierta o dormida. No podía ver, pero escuchaba. Su hermana, que minutos antes dormía junto a ella en la cama, lloraba, con un llanto ahogado y lejano. Logró escuchar los gritos desgarradores de su madre unos instantes. Luego todo se hizo silencio. Permaneció inmóvil horas enteras, presa del miedo. Sentía que le faltaba el aire, se sentía aprisionada, y pensó en la muerte. Hacía tiempo se había hecho amiga de la muerte, la veía todo el tiempo en todos lados. Y ahora a solas, en la oscuridad, le preguntaba mirando directo a sus cuencas vacías:
- ¿Por qué?.
Pero hasta la muerte se encogía de brazos ante la insistente pregunta de la niña… No podía explicar el porque, pero le contó una historia. La muerte trabajaba junto a su mejor cliente, el capital, con quien habían ideado un sistema que había transformado la sociedad en un mundo de muertos en vida, en millones que tenían como destino asegurado una fosa, una guerra, una hambruna o una catástrofe. Y este era el plan perfecto… donde todo parecía natural y se eximían de culpas ante los ojos de sus víctimas. Ella se comía la carne de los cuerpos, sus socios se comían la vida y dejaban los cueros vacíos, sin anhelos, ni esperanzas, ni ganas de enfrentar el destino.
No sabe cuantos días pasó así, recuerda haber llenado la oscuridad y el tiempo con recuerdos y meditando las palabras de aquella sombra instalada junto a ella. Pensaba que tal vez esta vez el sueño le había jugado una mala pasada, e intentaba combatir la pesadilla con otras imágenes. Esto no era fácil. Su vida de despierta era también una pesadilla. Y así siguió alimentando su ira, endureciendo sus ojos y resquebrajando la piel de sus mejillas
Comprendía profundamente las palabras de la muerte. Porque ella intentaba todos los días enfrentar su destino. Ya imaginaba que algo así no podía ser por nada. Porque veía también a aquellos que no pasaban hambre, a los que no les faltaba nada o incluso les sobraba. Sabía que si un Banco declaraba crisis, millones y millones de dólares entraban en su arcas, millones y millones de dólares que podrían entrar en su boca y la de sus hermanos con comida, medicinas… y miraba a la muerte a su lado que asentía, sin darse cuenta que el hambre le jugaba una mala pasada… aquella sombra con la que hablaba era su propia sombra, tan flaca, tan débil, que le parecía la muerte.
Igual ella seguía conversando, y su ira tomaba forma, tomaba nombres, tomaba ideas. Pensaba entonces en cambiar, se perdía de manera casi febril en estos pensamientos que llenaban de bronca su pecho y permitía que su corazón no dejara de bombear. Sentía que así la oscuridad que la rodeaba se llenaba de luz y entraba aire... era finalmente la mano que la jalaba y logró sacarla de entre los escombros. La luz la cegó por un instante y vio su casa, pedazos de piedras dispersos, vio su tierra, bajo toneladas de escombros y dolor, y los vio a ellos, alegres, gritando… y no podía comprender tamaño acto de locura, tal fantochada.
Los miró a los ojos, con esos ojos llenos de oscuridad, de dureza, de tristeza curtida y oxidada con el tiempo sobre las pupilas… La muchedumbre hizo un profundo silencio, y sintieron cada uno dentro que la sangre se les detenía.
Con la última bocanada de aire que le quedaba les dijo, como en un estado de demencia: - Esto no debía pasar. Todos saben que no… Esto es muerte sobre muerte.
Hambre sobre hambre. ¿Lo que viene? ¡No quiero ni pensarlo! Mis brazos ya no responden para pelear contra los responsables. Mi voz, a penas puede oírse ya…
(Silencio)
- ¡Si ninguno de uds está dispuesto a ver que esto no es porque la naturaleza se revela contra nosotros, sino porque nosotros no nos revelamos contra las verdaderas causas, por favor, vuelvan a enterrarme!. Pero de ser así, entiérrense todos con migo, ¡Porque entonces ya estamos todos muertos! Y su última palabra se llevó su vida.

Algunos se retiraron del lugar con una profunda angustia, pero otros se llevaron en la mirada un brillo extraño de los ojos que aquella niña les había dejado. Con los puños fruncidos se dispersaron… Tal vez tomen la posta y también estén anidando en su interior la ira para salir de sus tumbas.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Palabras, de otro

Cuando me indigno con algo, generalmente escribo.
Un poco para descargarme.
Otro poco para compartir con otros que les pasa lo mismo.
Y otras tantas para generar esa misma indignacion en aquellos dispuestos a sentirla.

En este caso la nota no es mia. No encontré palabras que superen lo escrito.
La publico como está, confío que causará mas indignacion que cualquier cosa que yo pudiera decir o agregar.

Asignación por Hijo: dicen que quita obreras al ajo

Según los productores, la Asignación por Hijo les saca a un 30% de mujeres que trabajan en empaque. Aseguran que los obliga a retrasar varias entregas.

MARIO LUIS ROMERO - DIARIO DE CUYO

Unas 4.000 mujeres son ocupadas cada año para realizar el empaque de ajo en San Juan ya que, según los productores, ellas tiene mejor manejo y cuidado en la manipulación del producto, y es por esto que las buscan. La Cámara de Ajeros asegura que este año, como consecuencia de la implementació n del régimen de Asignación Universal por Hijo se reducirá en un 30% la mano de obra femenina por miedo a perder el plan. Desde el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre) creen que puede ser una buena excusa para convencerlas de estar en negro. La temporada de empaque transcurre entre los meses de noviembre a marzo de cada año. "El 80% del total de personas que se utilizan para el empaque de ajos son mujeres. A lo largo del tiempo hemos comprobado que trabajan con más cuidado y dedicación, cuestión que nos permite salir con un producto de buena calidad para la exportación", asegura Alfredo Figueroa titular de la Cámara de Ajeros de San Juan.Desde esta entidad enfatizan que para la cosecha no tienen problema porque en su mayoría son hombres los que ocupan, pero la dificultad aparece con las mujeres que trabajan en el empaque: "tenemos menos mujeres para esta tarea.

Entendemos que con la implementació n de la Asignación por Hijo muchas tienen miedo de perder el beneficio y por eso no quieren trabajar". Con este panorama, los productores aseguran que se extenderá el tiempo de empaque o tendrán que contratar varones para esa tarea. La otra cara de la moneda es planteada desde el gremio de los trabajadores rurales Renatre, donde creen que puede ser una buena excusa para que muchas mujeres trabajen en negro. "El sector de los ajeros tiene gran resistencia a blanquear los empleados temporarios y tal vez la intención de trabajar de algunas mujeres sumada a la complicidad de los productores derive en mujeres trabajando en negro", indicó Oscar Bernard, titular del gremio rural.La ley que rige el trabajo agrario es la 22.248 y la inscripción de los obreros temporarios se realiza completando un formulario de AFIP que se baja de la página del organismo y se llena de manera manual.

Bruno Perín, productor y empresario ajero, asegura que "con la mala implementació n de las políticas sociales por parte del gobierno termina sucediendo esto. La gente tiene un plan social y no quiere trabajar, porque en muchos casos ni les conviene hacerlo".

Hay sectores de la agricultura sanjuanina a los que también les preocupa la falta de mano de obra debido a la cantidad de planes sociales. Manuel Urnicia, viñatero y dirigente de la federación que los nuclea, observa un panorama sombrío con esta situación, porque asegura que "mientras les sigan dando plata ¿para qué van a trabajar?, en esta vendimia vamos a tener serios inconvenientes con la mano de obra. Si no llegan los trabajadores \'golondrinas\' estamos fritos".


Recomiendo un anti acido al terminar la lectura
saludos