domingo, 3 de septiembre de 2017

Me preocupa donde está Santiago y  que el gobierno es responsable.  Me preocupa que aún nos falta julio López. Pero también me preocupa que te creas que está en entre ríos, Mendoza, Chile, peleando a cuchillazos con un estanciero, que es agente de un grupo terrorista y está escondido, que se esconde para joderle la vida a macri y a benetton, que te creas que hay una organización mapuche separatista financiada x no se sabe quien, Que hay un resurgimiento del anarquismo que realiza decenas de atentados sincronizados cual talibanes.  Me preocupa que no creas que todos esos inventos es hacer política, pero que te indigne que buscar a Santiago sea hacer política. Las dos cosas son política. Una encuenbre la desaparición de una persona y la responsabilidad del Estado. La otra lo busca y denuncia al Estado, su impunidad y su represión.  Pero acá es donde en realidad tenés a preocuparte vos. Porque el viernes mostramos que somos miles los que nos preocupamos, nos ocupamos, hacemos política y creemos que en las calles es donde debemos estar.

martes, 8 de julio de 2014

Un pasito mas...

En menos de una semana, entre humo, mates, lloviznas y frío, he escuchando muchos trabajadores hablar maravillas de nuestra juventud.
-          Como se la bancan los pibes. ¿Viste como bancaron el porton?
-          Vi muchos compañeros llorar y dudar que fuera posible triunfar, hasta que empezaron ustedes a salir de todos lados, y de golpe eran un monton ahí, bancando. Y nos levantaron la moral a todos…
-          Yo a veces no tengo ganas de levantarme… pero pienso en mis hijos y pienso en ustedes, si ustedes estan aca peleando por mí, por mis compañeros… ¿Cómo no voy a estar yo tambien?
(Y se “aprende” sobre lo que llamados “unidad obrero estudiantil”)
Y también escuché hablar de nuestros diputados. Compañeros que no pueden creer que un diputado venga al piquete. Que aporte al fondo de lucha. Que hable de ellos en los medios. No pueden creer que haya políticos asi. Que no usan su puesto para enriquecerse. Que se parecen mas a ellos que a los otros diputados que en el Congreso hacen sus negocios, llenando sus billeteras rosqueando contra los trabajadores, entregando el pais al imperialismo, apoyando la represión, defendiendo a los capitalistas… (a sus patrones)  
(Y se “aprende” sobre que la política es de clase, las instituciones son de clase, las leyes son de clase, el ministerio… los jueces… Pero que también hay una política para la clase obrera… Y se reconocen como clase)
Y también escuché hablar de nuestros abogados, de nuestros compañeros del CeProDH. (pego aquí lo que escribí en una foto de Vicky y Charly que posteó otra gran camarada abogada que lleva nuestras banderas en Neuquen, Ivana):
“Dos pequeñas muestras de que nuestra causa es grande. Y no solo es el orgullo de saber que compartimos la misma causa. Sino también, estar estos días en los piquetes junto a los trabajadores de lear, y escuchar a los trabajadores hablar con mucho respeto y admiración de nuestros compañeros abogados. No solo porque son buenos profesionales, sino destacando que se ponen al frente y se la bancan. Como en un segundo cristalizó esta imagen...”
Y también escuché hablar de nuestros compañeros trabajadores, de nuestros delegados obreros. Que son los que aportan desde sus propias luchas (ganadas o perdidas). Que son los que van y también aprenden y se preparan. Que son los que hablan el mismo idioma, que tienen los mismos alcahuetes en las fabricas, los mismos burocratas, los mismos enemigos, las mismas formas de robarle tiempo a la patronal, de organizarse clandestinamente, de apretar los dientes con rabia cuando tienen que hablar en voz baja, de hablar de los mismos problemas y soluciones cuando pueden hacerlo en voz alta. Las mismas “roturas” en sus cuerpos. El mismo odio de clase. Y se aprende de la unidad, de la solidaridad de la lucha como único camino.
Pero hay algo en lo que no reparan. Hay algo de lo que no hablan.
Y es que esta fuerza que destacan y saludan. Que esta convicción que nos mueve y los conmueve. La tenemos porque confiamos en ellos, en la clase obrera. Y que cada vez que un trabajador se levanta, se revela… nos reafirma que nuestra apuesta es correcta. Nos entusiasma vernos un poco más cerca de nuestro objetivo. Que nosotros también aprendemos. Escucharlos sacar conclusiones, aprendiendo sobre enemigos y aliados. Viendo la solidaridad de clase, y descubriendo que otras formas de relaciones humanas son posibles, jugándose cada uno por el otro… ¿como no ponernos de pie, si al mirar de reojo, podemos ver junto a nosotros nuevos y nuevas trabajadores y trabajadoras que se ponen de pie y caminamos juntos? Cada paso que damos, tiene la fuerza de estos trabajadores. Por eso son potentes. Por eso temen, por eso no quieren que caminemos ni que nos vean caminar. Por eso no nos quieren en la Pana.
Los músculos se están tensando. Y cada cosa que hacen para ponernos nuevamente de rodillas, mas nos tensiona, mas de pie nos pone.
Cada paso es un nuevo escalón.
Estamos tomando envión y seguiremos avanzando, retrocediendo, aprendiendo y pegando saltos…

 hasta tomar el cielo por asalto.