lunes, 2 de mayo de 2022

Crónica.Un 1° de mayo distinto

 La previa

Mi 1 de mayo comenzó el sábado 30 al mediodía. Esa misma noche se realizaba una asamblea de trabajadores impulsada por el PTS en un espacio prestado por los trabajadores, en la fábrica recuperada Madygraf. Como parte de los anfitriones de la fábrica, me ofrecí a hacer los carteles de bienvenida junto con otra compañera. Ya con cada pincelada presentía que esto sería distinto... un 1ero de mayo dentro de la fábrica que desde hace 7 años gestionamos sin patrón. Quería de esta forma simbólica, recibir a cada uno que entrara.


A medida que se acercaba la hora de la asamblea, veía llegar caras conocidas y muchas otras que no conocía. Todos entraban con alegría al enorme galpón que estaba preparado con gran esmero. Los compañeros que organizaban el encuentro, habían pensado en todos los detalles. Todas las mesas dispuestas, la decoración, los compañeros de medios que colgaban las últimas fotos de la muestra, probaban el sonido y sacaban fotos. Porque los trabajadores también nos lo merecemos. Al pasar por entre las mesas buscando mi lugar, escuchaba las conversaciones sobre las distintas fábricas, escuelas, barrios... el aire estaba lleno de expectativa.


Eduardo, histórico dirigente desde antes que la patronal intentara cerrar la planta, abrió la asamblea. Enumerando todos los motivos por los cuales nos encontrábamos allí.



La conspiración

No era la primera vez que veía la fábrica llena de compañeros de tantos lugares distintos. Pero esta vez no era como las otras. Esta vez no estábamos allí por la expropiación de nuestra fábrica, o por los despidos en otra fábrica, o por coordinar una pelea contra los tarifazos o establecer alguna demanda concreta. No sólo. Estábamos por todo y por todxs...


Los grandes empresarios y los políticos patronales, se juntan a conspirar contra nosotros todo el tiempo. En lugares lujosos o a la vista de todos como se hizo esta semana en el LLao LLao. Esta vez nosotrxs también. Y en nuestro día. Y en nuestra fábrica. Que más que nunca era de todxs. Y ese era el calor que se sentía en ese inmenso galpón una noche fría. Y aunque no me gusta hablar en público... una tremenda emoción me carcomía el pecho.


Así que tomé el micrófono para agradecer a todos los que estaban allí, para decirles que esta fábrica era de todos. Que en un país donde millones de trabajadores son pobres y hay mil cosas por las que luchar... les queríamos decir que se puede. Que nosotros sabemos que, aunque cueste, vale la pena pelear. Que en estos años de historia de la clase obrera, tuvimos grandes derrotas pero también triunfos. Y qué conmemoramos en el 1 de mayo la lucha por las 8 horas de trabajo y tantos años después, hay compañeros que dejan la vida en la fábrica mientras otros no tienen trabajo, e igual no llegan a fin de mes. Que nos debíamos el reflexionar las cosas que nos pasan y en base a nuestras experiencias, debatir que hacer y organizarnos. Es que esa visión que tenía frente a mí me daba la certeza que en algún momento podríamos volver a juntarnos y decir que la victoria fué posible.


Limpiar paraísos ajenos

A medida que la vergüenza se disipaba, más compañeros hablaban. Confirmando que estamos en el camino correcto. Que estamos dando un primer paso al juntarnos. Nos mirábamos y escuchábamos sabiendo que, aunque no nos conocieramos, teníamos una historia, presente y un futuro en común. Cada experiencia y conclusión que nace individual y se hace colectiva nos fortalece. Así, una compañera contaba que ella estaba desocupada cuando empezó a organizarse. Y que no sabia cual podía ser su lugar de lucha. Al juntarse con compañeros de otras fábricas, con los compañeros de Guernica que pelean por vivienda, se dió cuenta que la clave es luchar todos juntos. Hoy trabaja "Limpiando paraísos ajenos" y continúa dando esta pelea.



Voces que quieren ser escuchadas

Un compañero desocupado habló sobre la demonización que se hace de las movilizaciones de desocupados o de los que reciben planes sociales. Que hay una pelea por trabajo que es ocultada intencionalmente. Y que hay que unirse "porque el esfuerzo que uno hace solo, no sirve de nada." Se organiza en la Asamblea Permanente porque hay compañeros que quieren ser escuchados, y aquí encontraron un lugar. Donde además de debatir y que salgan nuevas ideas, tienen compañeros que los escuchan. Y saludó los talleres de oficios que dan en Madygraf.


Los docentes comentaban no solo la terrible situación de la educación o sus salarios, sino también de las condiciones de vida de sus alumnos y sus familias, que ellos viven de primera mano. Una compañera docente decía, “que no hay que acostumbrarse a que otros hablen por nosotros. Tenemos que empezar a hacerlo nosotros. ¿Quiénes van a hacerlo por nosotros? ¿Milei va a hablar de lo que pasa en mi barrio o a mis alumnos que no vienen o vienen con hambre? ¿El Frente de Todos? Que nos quieren arreglar la vida con un bono. O que nos revientan el medio ambiente. Hay que perder el miedo porque es lo único que tenemos.”


La juventud: La precarización del trabajo, la precarización de la vida

Un joven comentó que antes a él no le interesaba la política. Su experiencia cercana con las "instituciones" lo había marcado... el asesinato de su amigo Franco por la policía. Y “comenzó a organizarse para luchar contra el sistema que antes no le importaba.“

Es que el descreimiento en los cambios y el futuro, es el mejor tributo a este sistema que la precarización de la juventud puede lograr. La ganancia en este caso, no es sólo económica. Y no sólo en el joven que no tiene trabajo y no ve futuro. También en los jóvenes que trabajan pero no pueden conseguir estabilidad. La precarización del trabajo es la precarización de la vida. Una joven contaba que se recibió de docente y no conseguía cargo. Se sumó también a la Asamblea Permanente, apoyando a otras luchas como las de EMA y LAN. “Porque aunque ya la están pasando demasiado mal, va a ser peor con el ajuste del FMI que no importa si se paga con nuestras condiciones de vida, la devaluación del trabajo..”. Finalmente consiguió trabajo con la modalidad de precarización docente de los ATR, y en la última negociación de su sindicato, extendieron la precarización 3 meses mas, sin salida de fondo. Avalando este fraude laboral.



¿La vida ? trabajando

Pero también los trabajadores ocupados se encuentran en una difícil situación. Distintos compañeros comentaron que aunque tengan un salario y condiciones de cierta estabilidad, deben hacer horas extras para poder mantener el nivel de vida. Hay fábricas donde se trabaja de lunes a lunes. Y muchas donde ni con extras se llega al salario por encima de la línea de pobreza. Algunos ya habían tenido experiencias de lucha. Habían enfrentado despidos y recordaban el apoyo recibido por otros trabajadores y jóvenes estudiantes. Y reafirmaron la necesidad de fortalecer esa unidad para prepararse. Porque los sindicatos dejan pasar todo y esto no da para más. “o trabajas menos horas y ves a tu familia pero no le das lo que necesita, o trabajas para darle lo que necesita y no la ves”.


Una batalla por la conciencia

Y así continuaban las reflexiones. Comenzó el cierre de la asamblea con las ideas más claras. Tenemos por delante grandes batallas, y tenemos grandes ideas. Tenemos que pelear contra el individualismo que nos quieren imponer. Contra la idea del mal menor o de que nada se puede cambiar. Jorge y Eduardo de Madygraf, comentaron su experiencia. De como, previo a la toma de la fábrica, también debieron dar esas batallas. La de la unidad de los trabajadores, no solo de otros gremios o desocupados, también dentro de la planta misma. Contra la discriminacion a los tercerizados, a los inmigrantes, en defensa de una compañera trans, contra persecuciones judiciales como la que se hizo a los petroleros de Las Heras. (La verdad que todo esto merece una nota aparte). Contra la resignación. Contra la naturalización de las injusticias. “Y estoy estamos acá. Y continuamos batallando y resistiendo. Dando a cada problema individual que tenemos, una solución social. Que distinto sería todo si un gobierno de los trabajadores pudiera organizar la economía en base a las necesidades sociales y no a las ganancias empresarias. Dando respuestas sociales a los grandes problemas de las mayorías.... Un sistema distinto. Y tenemos que organizarnos para eso…”


El locro sellando un compromiso de lucha

A medida que los aplausos se hacían más fuertes, se confundían con la bocina del clarck que venía desde el comedor y anunciaba la llegada de la comida.

Desde las uñas del clark se descargaron las enormes ollas humeantes, y el debate se continuó entre bocado y bocado. Con las bandas que tocaban y la gente que se paseaba intercambiando más opiniones.

Cuando ya no quedaba nada en los platos, los que aun podían moverse luego de su porción de locro, se sumaron a bailar junto a la banda que tocaba candombe... Yo los mire desde la mesa, junto a mis compañeros, mientras hacía la digestión de todo lo vivido y del locro más rico que comí.


Crónica. Un 1° de mayo distinto (laizquierdadiario.com)


miércoles, 6 de abril de 2022

La insensibilidad al mango

 Tribuna abierta. La insensibilidad al mango (laizquierdadiario.com)

La insensibilidad al mango

Crónica de una reflexión sobre la actualidad: son ellxs o nosotrxs, las salidas posibles.


Hace días que nos bombardean con cifras. Frías cifras de la economía. El crecimiento de la inflación, y esas cifras dicen que hay 8 % de indigencia (gente que no tiene ni para comer). La mitad de los niños en Argentina son pobres. El 40% de pobres, de los que hablan son 17 millones de PERSONAS. Algunos se muestran indignados, se echan culpas... y hablan de nosotros como números que no tenemos otra opción que esperar a ver qué hacen con nosotros.


Y nosotros sabemos qué hay detrás de esos números. Porque esos números tienen una vida todos los días desde que abren los ojos. Entrás al mercado y te chocás con gente haciendo cuentas, escuchás sobre cuánto estaba el aceite, o la harina, o lo que sea, la semana pasada y cuánto aumentó. Colas en la caja de gente con 4 o 5 artículos, que compra la comida al día. Personas que buscan changas para llevar algo a su familia o que dependen de la ayuda de la familia o comedores para comer aunque sea una vez al día. Está el aire pesado y las caras de desconcierto se recorren unas a otras buscando respuestas, pero sólo encuentran iguales expresiones. Porque hablan de nosotros y no dicen nada. Palabras vacías llenas de especulación. Nadie se juega, ni quiere, ni acepta decir, quienes son los verdaderos responsables, quienes se benefician con esta crisis y cómo terminar con esta miseria.


Hay "presiones", y "presiones"

Los que no se pueden callar salen a la calle, se movilizan. Exigen. La semana pasada hubo un acampe pidiendo trabajo... porque con los "planes" no se puede vivir. Al frío de la noche, se instalan a la intemperie para que los vean: “¡ACÁ ESTAMOS! Nos caemos de este sistema que ni siquiera puede garantizar lo básico a sus esclavos”. y los ignoran, los reprimen, los maltratan. Pero hacen cadena nacional en los grandes medios para demonizarlos.


Mientras, los representantes de las grandes empresas, se pasean por los pasillos de la Casa Rosada haciendo lobby. Ellos también exigen: que no se toquen las retenciones, que les den tal o cual subsidio, que les voten leyes. En resumen, que les sigan garantizando sus ganancias. Ellos son los que meten presión, extorsionan, aprietan... Pero los desocupados y los sectores populares que acampan en 9 de Julio son, en palabras del Ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, los que aprietan a los argentinos. Si un Ministro de Desarrollo Social dice semejante barbaridad, cómo sorprenderse de que Horacio Larreta diga que hay que sacar los planes a quienes se movilicen con sus reclamos.


No se trata de explicarles lo que pasa. El presidente dice que hay "diablos" que aumentan los precios, y que quiere reflexionar con ellos. Pero con quienes padecen ese aumento de precios, no se quiere hablar.


Donde mueren los análisis políticos (y los relatos)

Ya no solo indigna el hambre y la miseria que generan... es también el completo desinterés. El uso del hambre para sus propios intereses, con miras a un 2023, que está muy lejos en la panza de esos miles. ¡Son nuestros hermanos quienes piden pan! ¡Son nuestros hermanos quienes piden un lugar donde vivir, acceso a salud y educación de calidad! Y los ocultan con discursos berretas y de odio a los pobres. Si nos dicen que el país creció el 10%, y hay 40% de pobreza... ¿Dónde se fue esa riqueza? Y con este escenario, defienden pagar la deuda con el FMI. Para ellos parece que es más peligroso un trabajador desocupado que corta una calle que el organismo de crédito internacional. Hasta impulsan una Ley para repatriar capitales fugados que en lugar de usarlos para resolver la crisis social, quieren usarlos para pagar la deuda. Proyecto que Pablo Moyano dice que “lo van a militar en la calle”.


Los empresarios de la industria y el campo, los de las empresas privatizadas de servicios, los bancos, los políticos y sindicalistas que los representan ¿Quién pierde? NINGUNO NO LES IMPORTA mientras no se vean afectados sus intereses. Si la gente se muere de hambre en sus casas, a escondidas. No les importa mientras no les copen las calles, les tomen las fábricas, no hagan huelgas y no afecten "la gestión de sus ganancias".


Hablamos de empresarios como los de Kraft, en cuya planta de Pacheco murió una trabajadora y querían obligar a sus compañeros de trabajo a seguir trabajando como si nada. Prohibiéndoles el duelo, hasta el derecho de estar tristes y expresar el dolor. ¿Qué les va a importar si los niños no pueden alimentarse correctamente comprometiendo su capacidad intelectual y de aprendizaje a futuro? Que los laburantes sigan fabricando oreos (para quien pueda pagarlas).


Enormes fábricas de alimento que en lugar de responder a las necesidades sociales, buscan la ganancia de algunos pocos. Igual que el campo, con ganancias extraordinarias sólo por contar con tierras increíblemente ricas por naturaleza (no por sus esfuerzos). Igual que las empresas que buscan ganancias en brindarnos luz, agua y gas. ¡Increíble! El sistema no puede ser más irracional e inhumano.


Por arriba y por abajo

Mientras todo esto pasa... por arriba se pelean... El Frente por el Cambio con el Frente de Todos. Y ambos internamente. Y hacen especulaciones electorales. Y tanta pelea para ver quien sigue haciendo lo mismo que hasta ahora.

Mientras, por abajo... pasa de todo. La bronca se cocina a fuego lento junto con el mate cocido y leva con el pan. La paciencia se va acabando como se acaban los ingresos cada vez más rápido. Lo dicen desde el FMI y lo muestran nuestros hermanos de Perú... los levantamientos sociales están en el menú.


A problemas tan profundos, soluciones de fondo.


Elijo estas palabras de León Trotsky, para ilustrar algo tan sencillo y real que debería ser un objetivo único: "La tarea fundamental, la más crucial y la más importante, es la eliminación de la miseria. Es necesario que el trabajo humano proporcione la mayor cantidad de productos posibles. Pan, botas, ropa, periódicos, todo lo que sea necesario debe ser producido en tal cantidad que nadie tema que no alcance. Debemos eliminar la escasez y, junto con ella, la codicia. Debemos ganar la prosperidad, el ocio y, junto con ellos, la alegría de vivir para todos." Estas palabras son de 1926. Casi 100 años después, estamos en mejores condiciones tecnológicas para producir suficiente como para que nadie tenga hambre, como para que todos tengan una vivienda, una educación, y que la convivencia con el medio ambiente no sea de destrucción y rapiña.


Hoy mismo se podrían implementar medidas de emergencia como repartir las horas de trabajo reduciendo la jornada laboral a 6 horas. Dándole empleo y estabilidad a los desocupados y precarizados. Con salarios acordes a las necesidades de las familias. La tecnología y la riqueza producida lo permite. Lo mismo con los servicios básicos. Hace falta que la economía nacional se organice en base a las necesidades sociales. No para las ganancias de las grandes empresas o para pagarle a organismos financieros como el FMI que son una sangría de recursos. Un gobierno de trabajadores, de las mayorías para las mayorías. Para lograr implementar estas medidas para dar salida a las demandas populares a costa de las ganancias de los empresarios que ningún gobierno quiere enfrentar.


Somos más que números, somos más

Los sindicatos, en lugar de llamar a congresos de sus trabajadores y abrir las puertas a los no sindicalizados, precarizados, en negro, para discutir un plan para frenar este ataque; volvieron a sentarse con el gobierno y los industriales. Se fueron con el compromiso del adelantamiento de las paritarias. Pero ya sabemos que esto es una respuesta para un pequeño sector en blanco. Y que además, los aumentos salariales se los come la inflación.


Necesitamos organizar la fuerza y la bronca por abajo para llevarlo adelante. Necesitamos que los trabajadores, los desocupados, los estudiantes y sectores populares exijamos a los sindicatos que de una vez por todas rompan con estas políticas de hambre. Desde la izquierda tenemos un programa que da respuesta a las necesidades populares. No podemos seguir probando más de lo mismo que nos prometen siempre. Porque en cada prueba, quedan millones en el camino. Cada vez queda más claro que la verdadera grieta es entre ellos y nosotros.


Ellos se organizan y hacen política para mantener sus intereses, nosotros debemos hacer lo mismo para pelear los nuestros.