sábado, 12 de marzo de 2022

CONTRA EL DISCURSO DE ESTOS DIAS, NO OLVIDEMOS NUESTRA HISTORIA

 

El 10 de marzo participé en la movilización contra el acuerdo con el FMI, juntos a otras y otros compañeras y compañeros de Madygraf. 

Como parte de nuestra historia, aprendimos que hay que salir a las calles. Coordinarse y organizarse. Porque nuestros derechos debemos pelearlos. Así como demostraron las mujeres en las calles. Y lo que se viene, es una hachazo a nuestras condiciones de vida y de las futuras generaciones. 

Cuando llegué a mi casa, prendí la televisión para seguir la sesión. ¡Todos los noticieros decían las mentiras que cada grupo empresario paga en cada canal! Me asqueé. Escribo estas líneas porque necesito decir que nos mienten. Necesito recordar la historia que nos ocultan y decir que no nos dejamos engañar. Que ya aprendimos y que esto recién empieza. 

Las recetas del Fondo. Cuando es peor el remedio que la enfermedad

En el Congreso, recordaba mis primeras movilizaciones. Cuando era estudiante. Contra los planes de ajuste del Banco Mundial y el FMI en la educación. Era el gobierno de Menem. Ya no quedaba mucho por vender. Frenamos la privatización de la universidad, pero el desempleo seguía aumentando. La pobreza era del 40%. Menem venía llevando adelante todas las indicaciones del FMI, y cada vez estábamos peor. Ahí aprendí lo que significaba el Fondo Monetario Internacional. 

 Como no había plata para pagar la deuda, nos prestaban plata para pagar los intereses que se vencían. Nada muy distinto de lo que esta pasando ahora. ¡Y nos presentan este acuerdo como un enorme logro! Cuando es la forma en que nos saquean desde hace años. Asi aprendí que todo el circo que montan, es para que se sigan beneficiando siempre los mismos a costa nuestra.

Pero no es lo único que aprendí. Por que con cada reembolso nuevo, venían más exigencias. Y con ellos, tambien crecía la bronca. 

Las calles, una escuela

Comenzaron los paros generales, los paros con movilizaciones. ¡Nunca había visto a la clase obrera desplegando sus fuerzas!. Era imponente. Caminaba por la plaza de Mayo entre las columnas de los sindicatos de miles y miles de trabajadores. Me dí cuenta que ahí estaba la fuerza para lograr cualquier cosa que nos propusieramos. Pero el ajuste seguía, no alcanzaba.  Así también aprendí que los dirigentes de los sindicatos tienen intereses propios. Ligados a intereses de los mismos políticos que nos vendían y nos hundían. Con el tiempo, leí a Lenin. Y además de aprender, entendí la importancia de estas experiencias. En sus palabras "Por ahora debemos indicar que las huelgas son (...), una “escuela de guerra”, pero no la guerra misma; las huelgas son sólo uno de los medios de lucha, una de las formas del movimiento obrero. De las huelgas aisladas los obreros pueden y deben pasar, y pasan realmente en todos los países, a la lucha de toda la clase obrera por la emancipación de todos los trabajadores." (1)

(Spoiler: Y así también aprendí que podemos lograr cualquier cosa, pero para eso debemos sacar esos dirigentes de la cabeza de los sindicatos)

El país se prendía fuego, con las rutas de interior cortadas por los desocupados. Con las universidades tomadas por estudiantes. Con los trabajadores haciendo paros y movilizaciones. Se fué Menem, y llegó De La Rua.... Y ahí seguía el FMI con sus exigencias. El recorte del 13% a los estatales, mas intentos de atacar la educación, las condiciones de trabajo y el salario... Reformas y mas reformas por todos lados. 

Tengo en mi memoria grabada a fuego la reforma laboral, con la precarización del trabajo en toda la línea. Y que además fue un escándalo político. Porque se compraron los votos de los diputados (la llamaron la Ley Banelco). Luego vinieron el canje de deuda, el megacanje... el apoyo del FMI... corralito, asambleas populares, paros y movilizaciones de desocupados. El 20 de diciembre de 2001, frente a la amenaza de un paro general, De La Rua renunció. Y el FMI seguía ahí. Siempre presente en todas nuestras crisis. 

Rodriguez Saa (no recuerdo bien si era el 4to presidente en unos pocos dias), declara el default. No lo hicieron como una medida de defensa nacional, sino que no les quedaba otra. Pero lo dibujaron como una medida patriótica, todos en el Congreso aplaudieron. (Si, los mismos que ahora se horrorizan por no pagar). Tras eso, Duhalde aplicó una terrible devaluación que nos dejó a todos en la lona. 

Honrarás tu deuda

Y asi podemos saltar a Nestor Kirchner. Que a pesar de todo lo que conté antes, a pesar del repudio generalizado a los organismos internacionales, a pesar de la "correlación de fuerzas favorable"... decidió ¡PAGARLE TODA LA DEUDA AL FMI! 

La historia que sigue, es más actual, asi que no me voy a extender. Macri toma nuevamente deuda con el FMI. Vino con ajuste. Se tropezaron nuevamente con la bronca y la resistencia que mostramos en el Congreso contra la reforma jubilatoria, en 2017. El FMI vio que sus planes podían fracasar: la famosa "correlación de fuerzas" volvía a las calles como en el 2001, pero... Fernandez - Fernandez. Hay 2019 y coso... Y la deuda que todos repudiaron, cacareando que era ilegal, fraudulenta, que se usó para intentar la reelección de Macri... ahora la quieren pagar. 

¿Excusas?.. 

Que no da la correlación de fuerzas para enfrentar al FMI. Que los empresarios y el campo lo apoyan (como si los empresarios no se beneficiaran con el ajuste que viene de la mano del acuerdo). Que el default es el caos (porque claro, todo lo que vimos hasta ahora es un capitalismo normalito y sin crisis). Que nos quedaremos fuera del mundo (como Venezuela, ahora amiga de EEUU). Que el plan económico del FMI no será de ajuste... (acaso es necesario que me extienda?). Que la culpa es de Macri y la deuda de 2018. Que la culpa es de Cristina y la deuda de antes....

Nos orinan y los medios dicen que llueve:

El problema es que la única historia que nos recuerdan, son los ataques y las derrotas. No nos recuerdan que las únicas respuestas contundentes a estos ataques fueron en las calles. Fueron enfrentando las "verdades" establecidas. Fueron cuando fuimos mas allá de "lo posible". Una y otra vez probaron con lo mismo y nos hundieron en la miseria. Y no es porque fueran "malos gobiernos". Gobernaron y muy bien, para el FMI y los grandes capitalistas. Por eso nos siguen vendiendo la misma receta. Total... ¿Ellos que pierden? ¿Que pierden las empresas, los bancos, el campo? ¿En que los perjudica la deuda? Mas bien, los beneficia el ajuste y los negociados que puedan hacer. 

Escribamos nuestra propia historia. 

Es una tarea de urgencia sacar las lecciones de la historia de lucha de nuestra clase (ellos sacan las suyas). Difundir que no tenemos que arrodillarnos frente al hecho consumado. No comprar el discurso de resignación. Tenemos la fuerza de millones para decir BASTA. La bronca se desarrolla por abajo, la "correlación de fuerzas" se construye, y la victoria hay que prepararla.

Las mujeres ya mostramos nuestra fuerza en las calles. Los desocupados y las organizaciones sociales no paran de pelear hace años. Los jóvenes precarizados se movilizan y organizan, los estudiantes y los maestros vienen defendiendo la educación, los trabajadores de la salud, la salud pública... Desde la izquierda venimos peleando por organizarnos por un plan alternativo. Por poner en pie una fuerza política que de verdad exprese las necesidades de las mayorías populares. Necesitamos que los sindicatos sumen toda la fuerza organizada de los trabajadores a esta pelea. Hasta hoy los dirigentes sindicales vienen permitiendo que todo esto pase. Si no van a ser parte de la solución, son parte del problema. Desde cada lugar de trabajo, cada barrio, cada escuela... hay que organizarse para que cambien su rumbo o se hagan a un lado. 

Que no vuelvan a escribir nuestra Historia, los que nos quieren fuera de ella.

(1) Sobre las huelgas (V.I. Lenin, 1899)


jueves, 17 de febrero de 2022

Reflexión sobre el derecho al ocio, al arte y la cultura para las mayorías.

Publicada en:

 Tribuna Abierta. Otra mirada sobre la muestra de "Imagine Van Gogh" en La Rural (laizquierdadiario.com)


Otra mirada sobre la muestra de "Imagine Van Gogh" en La Rural

Reflexión sobre el derecho al ocio, al arte y la cultura para las mayorías.


Jimena Gale
Trabajadora de Madygraf
Jueves 17 de febrero | 20:45
Cuando leí por primera vez la noticia, me super entusiasmé. Me gusta mucho Van Gogh, aunque no sea una experta. Me decidí a ir a verla y hacer algo distinto. Todo iba bien hasta que.... me enteré que las entradas ¡salen $ 3.000!
Muchos podrán decirme que ir a un recital sale esa plata (supongo, porque también hace rato dejé de ir a recitales por ser muy caros). Y seguramente alguien podría prestarme la plata, o conseguirla de alguna manera. Pero lo que quiero es compartir una reflexión. Ya que a pesar de esto... la noticia es que se vendieron 120.000 entradas. Cuando termines de leer... habría que repensar si son muchas y suficientes.
¿Qué es el arte en nuestras vidas?
No conozco a nadie a quien no le guste la música. Que en un mal día (o buen día), no necesite sentarse unos minutos a escuchar su grupo o músico preferido para relajarse. O que no ponga al mango sus auriculares cuando tiene que ir a laburar o encarar un día difícil. La música "popular", de un acceso masivo, es arte. ¿Por qué no pueden ser así otros aspectos del arte y la cultura?. ¿Por qué no puede ser un buen pasamiento leer un libro? ¿O pintar? ¿o ir a un museo?. El arte, como expresión humana, es una buena forma de contactarnos con nuestra mas profunda humanidad más allá de las pesadas cargas cotidianas. De dar rienda suelta a nuestra expresión. O de conmovernos ante la expresión de otro. Considero el arte y la cultura como un aspecto esencial de nuestra humanidad, de la que nos van despojando.
El arte y la tecnología
Tal vez en otras épocas, el acceso al arte y la cultura era limitado materialmente. Las distancias, las dificultades de la comunicación, etc. Pero en la actualidad la tecnología audiovisual, y el impulso increíble que le dio internet, permitirían que la cosa sea diferente. El problema es el marco que se da. Por ejemplo: la existencia de plataformas en las que podemos acceder a series y películas de cualquier parte del mundo. Hoy podemos ver películas de lugares que tal vez ni sabemos en que parte del mapa están. Y conocer otras culturas. Y es un gran estímulo a la creatividad, en medio de la producción sin pausa de contenido. Claro que esto es así, porque existe un mercado enorme, de millones de ganancias. Y aun asi, muches vivimos sin buena conectividad, sin poder tener una tarjeta para suscribirte a una plataforma de streaming... ese acceso esta vedado a millones.
Cuando vi la propaganda de la muestra de Van Gogh, lo primero que pensé es en la genialidad que representa que con la tecnología, se pueda hacer masivo el acceso a obras que de otra manera no podríamos disfrutar si no vamos a viajar al Louvre. Ya que muchas obras de arte o están en museos muy importantes, o las poseen personas con plata en sus colecciones privadas para el consumo individual (como el tan nombrado en estos dias Joe Lewis, que además de tener un lago se dice que tiene 4 Picassos en su casita). Todo esto era demasiado bueno para ser real.... y me di cuenta cuando vi lo que sale la entrada.
Las condiciones de "vida" de los trabajadores
La capacidad del hombre de pensar, razonar, imaginar... poner nuestro cerebro, músculos y corazón en marcha, el trabajo crear... es lo que nos diferencia del animal. El trabajo tal como lo conocemos hoy, producto de la explotación, ciertamente parece mas un castigo que una habilidad, que un elemento que nos desarrolle.
Dijo Marx sobre el trabajo en el capitalismo: "de esto resulta que el hombre (el trabajador), sólo se siente libre en sus funciones animales, en el comer, beber, engendrar, y todo lo más en aquello que toca a la habitación y al atavío, y en cambio en sus funciones humanas se siente como animal. Lo animal se convierte en lo humano y lo humano en lo animal. Comer, beber y engendrar, etc., son realmente también auténticas funciones humanas. Pero en la abstracción que las separa del ámbito restante de la actividad humana y las convierte en un único y último son animales." (1)
Son millones en el mundo los que viven de un salario que apenas cubre las necesidades básicas. Y otros millones que ni siquiera eso. Este miedo al día siguiente... a no poder dar de comer a su familia, es un ancla que nos hunde.
Si lo pensamos desde lo que dijo Marx... se nos presentan varias cuestiones:
Por un lado: ¿Por qué no están incluidas dentro de las necesidades básicas, el acceso a las actividades "del ocio" (la cultura, el arte, el estudio)? El capitalismo nos lleva a una pelea a muerte por sostener la vida, por sobre vivir. A tener que pelear por un salario que nos permita comer, vestir. Es el mismo capitalismo el que nos quiere acostumbrar a una salud y educación que sólo se sostienen por el esfuerzo de sus trabajadores y que no alcanza. Nos tiene todo el tiempo contra las cuerdas pensando en el día a día sin permitirnos desarrollarnos como personas mas ampliamente. Y eso, señoras y señores, es lo que les conviene para mantener el orden de las cosas. Limitar nuestras aspiraciones.
Por otro lado: tenemos también otro sector de trabajadores. Que tienen una cierta estabilidad que les permite tener un salario "mejor". Que para ganarlo, seguramente, deben dejar la mayor parte de su vida en el trabajo. Sin disfrutar de su familia ni de otros aspectos de su vida. Para quienes el cansancio y la fatiga son lo que les queda luego de las jornadas laborales.
Por ultimo:estos amplios sectores, no sienten como propio el derecho al acceso a determinadas formas de esparcimiento. Y junto con esto convive un prejuicio extendido sobre qué sectores tienen derecho a la diversión y cuáles no. Como pudimos ver de manera brutal en el posteo del dueño de un restaurante de San Clemente, que publicó la foto de una cuenta de una comida con la tarjeta que una familia uso para pagarla (una tarjeta de la AUH). Se burlaba diciendo: ""No sabía que eran para comer en un restaurante". Y nos terminamos creyendo que es así, o por lo menos, no lo cuestionamos.
Mejor, pensémoslo al revés. Como el lema de la agrupación de mujeres Pan Y Rosas:
No peleamos solo por el derecho al pan, también peleamos por el derecho a las rosas
El reparto de las horas de trabajo
La consigna del FITU sobre el reparto de las horas de trabajo, tiene un objetivo inmediato que es el de dar respuesta al problema del desempleo, a la vez que se busca mejorar las condiciones de trabajo y limitar la jornada laboral. Pero tiene otro aspecto muy profundo, que tiene que ver con el derecho al "ocio". Donde se busca darle el tiempo y condiciones materiales al trabajador para que pueda acceder a otras actividades que lo estimulen y le permitan desarrollarse en todas sus potencialidades. ¿Cuántos artistas, escritores, músicos, pintores, estan aplastados por un trabajo extenuante? ¿Cuántos científicos, inventores, lo que sea, estan escondidos dentro de cada uno?
Debemos ver detrás de cada privilegio, un derecho para todos.
Plantearnos y problematizar no sólo, que queremos vivir, sino tambien el cómo y para que. Sumarle a nuestras peleas cotidianas una perspectiva que nos separe de las necesidades mas básicas que compartimos con el resto del mundo animal. Aspiraciones humanas, de un mundo que merezca ser vivido. Para nosotros, nuestros hijos, y las generaciones que vendrán.
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(1) " (...) ¿En qué consiste, entonces, la enajenación del trabajo? Primeramente en que el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo. Su trabajo no es, así, voluntario, sino forzado, trabajo forzado. Por eso no es la satisfacción de una necesidad, sino solamente un medio para satisfacer las necesidades fuera del trabajo." Karl Marx, manuscritos economicos y filosoficos 1844